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ETNOGRAFIAS DE INDUSTRIAS CULTURALES

20.06.2014 06:50

BRASIL Y LA COPA DEL MUNDO 2014

 

Carlos Carbonell

 

Dedicado a mi abuelo Tomás

 

Contexto interpretativo de la Copa Mundo Brasil 2014

 

Brasil se ha vestido de fiesta para celebrar, como es habitual, una de las manifestaciones nacionales más arraigadas en su cultura:  el fútbol, transferencia de los inmigrantes europeos que surcaron el Atlántico y se instalaron en las costas del oriente americano a finales del siglo XIX.  La época de los nacionalismos y los avances en transportes y comunicaciones generados por dos revoluciones industriales sucesivas habían dado lugar a una gran ola migratoria europea, que ocupó los centros urbanos de los puertos más importantes del Nuevo Mundo:  los Estados Unidos, Brasil, Argentina, Uruguay y algunos lugares del Caribe, diseminándose desde allí hacia los territorios del interior. 

 

En el hemisferio sur, esta tradición cobró hondo arraigo, mientras en el norte hacía historia el fútbol americano, mucho más cercano a las tradiciones británicas.  No se puede desconocer la presencia importante del rugby en los países del Mercosur, pero muy pronto comenzó a tomar fuerza el ascendiente del balompié sobre otras aficiones, las cuales arribaron a los afluentes del Paraná, Paraguay, Uruguay y el Río de la Plata con los últimos estertores de la gran colonización que perduró hasta después de la Primera Guerra Mundial (Mapa 1).

 

Las redes de navegación creadas a lo largo de estas líneas fluviales, y luego el conjunto del trazado ferroviario, que imita el del Delta (Mapa 2), dieron lugar a un intercambio profuso de personas, mercancías y prácticas comunes en torno a los cuales se creó un entorno propicio para el desarrollo de la actividad futbolística en un nicho sociocultural transfronterizo.

 

MAPA 1.  Cuenca del Paraná y el Río de la Plata.

FUENTE:  Tomado de:  https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/76/Cuenca_del_Plata.png.  Fecha de consulta:  Mayo 29 de 2014.

 

La cultura global del fútbol germina en este ecosistema de vegetación subtropical, pampa, agricultura a gran escala, ganado, café y caña, hoy en día convertido en la región más industrializada de América Latina.  El mosaico variado de etnias y nacionalidades que entran a confluir en este lugar, provenientes de todos los continentes, hacen que surja allí una singular hibridación genética y una muestra incomparable de manifestaciones socioculturales.  El Carnaval de Río es la máxima expresión de este entramado multicolor y variado, donde el fútbol vio también su génesis para la industria del entretenimiento y la formación de una sociedad global de masas que comenzaba a asomar su rostro por entre las rendijas de la radio y la televisión, integrándose a un relato de rivalidades nacionales mediadas por el juego amistoso y las reglas de competición, como expresión de una sociedad mundial naciente.  El fútbol se convertía, así, en una pedagogía para enseñar a los habitantes de las nuevas comunidades nacionales a cohabitar de forma pacífica en el sistema internacional de Estados surgido a comienzos del siglo XX.

 

 

MAPA 2.  Red vial de la Cuenca del Paraná y La Plata.

 

FUENTE:  Tomado de:  https://ligamaritima.com.uy/pages/32conferencias/conf20120321.php.  Fecha de consulta:  Mayo 29 de 2014.

 

Es así como, mientras los ingleses inventan y reglamentan los principales deportes mundiales de competición (fútbol, tenis, béisbol, voleibol), es en esta región donde la actividad se difunde entre millones de personas y adquiere una dimensión global, respaldada por el papel decisivo de los medios de comunicación.  Los primeros campeonatos mundiales se organizaron por la FIFA en 1930.  No obstante, la Confederación Suramericana de Fútbol, conformada en ese entonces por Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, fue la pionera en hacer un torneo de selecciones nacionales en 1916, y este último país fue la sede del primer Campeonato Mundial.  Italia tomó el relevo para los dos certámenes siguientes previos al inicio de la Segunda Guerra, y Brasil organizó el célebre Mundial de 1950, que le proporcionó un posicionamiento definitivo a la actividad en el plano mundial.

 

El sector de la cuenca, de gran relevancia geológica, paleontológica, arqueológica, energética, económica y sociocultural, ocupa así un papel preponderante como eje de una actividad regional vinculada, hoy en día, al Área de Libre Comercio de Mercosur, uno de los polos de desarrollo más importantes del planeta (Mapa 3).  Sin embargo, esta situación ha ocasionado fuertes contrastes sociales, que han venido en los últimos tiempos cuestionando las ventajas de un proceso de primer orden para alcanzar el sueño de la integración latinoamericana.

 

 

MAPA 3.  Eje Mercosur-Chile.

FUENTE:  Tomado de:  https://ligamaritima.com.uy/images/gif/clip_image004.gif.  Fecha de consulta:  Mayo 29 de 2014.

 

 

Las imágenes que llegan a las pantallas de los ciudadanos del mundo por las cadenas internacionales muestran, junto a los preparativos para la Copa del Mundo 2014 en Brasil y los países participantes, la magnitud del descontento de muchos habitantes de las principales ciudades del país, expresada en una sucesión de manifestaciones y protestas en rechazo a las implicaciones de la celebración de los megaeventos deportivos mundiales en una potencia regional con creciente influencia.  Esta situación nos permite comprender las brechas y contrastes entre la necesidad de los Estados nacionales de acumular suficientes volúmenes de capital para alcanzar una posición sostenible en el contexto político de la globalización, y las aspiraciones de los individuos y grupos humanos que intentan gozar de condiciones aceptables de subsistencia (Imagen 1). 

 

 

IMAGEN 1.  Protestas contra la Copa del Mundo en Brasil.

Brasil 2014, Brasil, Protestas, Mundial, Educación, Transporte público, Pasajes, Río de Janeiro, Sao Paulo

FUENTE:  Tomado de:  https://peru21.pe/mundo/fotos-multitudinarias-protestas-brasil-pese-rebaja-pasajes-2136661/1#foto-gal.  Fecha de consulta:  Mayo 29 de 2014.

 

Esto hace que, a pesar del notable auge turístico experimentado por los países de la región con la consolidación progresiva de las industrias culturales durante la segunda mitad del siglo XX, los principales lugares de destino para los visitantes se vean marcados por claros indicios de desigualdad e injusticia social.  Las favelas, el posicionamiento de las mafias en los costados de la actividad económica lícita y la desatención del Estado y la clase política han dado lugar a la explosión del descontento, y a considerar el Mundial de Fútbol como una oportunidad de las clases subalternas del Brasil para visibilizar sus problemáticas y dificultades ante la opinión pública mundial.

 

En los últimos días, los disturbios y las huelgas se han incrementado, dando muestras de la toma de conciencia adquirida por los sujetos políticos en el marco de las sociedades de masas en nuestro tiempo.  Las redes sociales han transformado la pasividad de la audiencia propiciada por las emisoras televisivas y radiales, para inducir a un papel más asertivo e interactivo del individuo en la elección de sus posiciones, sus criterios y la gestión de su destino a partir de internet y las redes sociales.  Esta movilización social se hace aún más representativa en la medida en que Brasil es uno de los países con mayor ecodiversidad del mundo, lo cual ha dado lugar a la expresión de las más diversas posiciones políticas en el marco de un amplio debate social, estrechamente relacionado con las propuestas de la agenda global.  Los precedentes de la Cumbre de Río y el Foro Social Mundial hacen que la celebración de estos megaeventos se sitúe en el contexto de una amplia reflexión académica, política y social, lo cual ha llevado a una nutrida confrontación de ideas que aún no ha encontrado una respuesta satisfactoria.

 

Los Mundiales de Fútbol han representado siempre una ocasión para la concordia y las expresiones de amistad entre los pueblos.  Son una fiesta multicultural, en la que participan personas de todos los orígenes, todas las razas, todos los niveles de la escala social.  Pero las últimas justas deportivas de gran trascendencia se han llevado a cabo en áreas del mundo con un alto grado de conflicto potencial, y han terminado convertidas en un laboratorio de políticas regionales o mundiales, donde las variables de la puesta en escena hiperburguesa, el trabajo precario y flexible, la presión sobre precios y salarios, el encuentro, la mezcla y la integración de personas de las más diversas procedencias culturales y condiciones sociales, e incluso las actividades con contenido ilícito, tales como el tráfico de drogas, el turismo sexual o la pornografía, tienen ante sí el desafío y la responsabilidad de garantizar a los habitantes del mundo una coexistencia sostenible y armónica.

 

Hacia el futuro, se espera construir en la región un gran corredor bioceánico, como eje fundamental para la integración sudamericana con el contexto mundial (Mapa 4).  La dimensión de este proyecto contrasta con los grandes apremios en materia social y económica, además de los significativos déficits en infraestructura y servicios de transporte que aún no han sido resueltos, pese a los avances en la integración comercial.  Todo lo anterior requiere de una sociedad unida en torno a objetivos comunes, donde se lleguen a acuerdos en torno a las normas de convivencia y las condiciones de un pacto social que oriente la senda del desarrollo regional en un marco de economía formal, bienestar, autonomía y respeto a la diversidad.

 

Entretanto, nadie en el mundo quiere que la fiesta del fútbol se vea empañada por actos de violencia, agresiones, terrorismo o criminalidad.  Por el contrario, la ética del Fair Play ha procurado insistir sobre la importancia de la coexistencia pacífica como un comportamiento deseable, pero el sentimiento de insatisfacción sigue clamando porque las palpables ganancias de los empresarios transnacionales en torno a O negócio mais grande do mundo mejoren las condiciones de vida de las personas para superar, en forma digna, las encrucijadas del desempleo, la precariedad, la informalidad y la marginalidad.  La conciencia política ha hecho evidentes las causas centrales de las desigualdades generadas por el capitalismo global, más allá de los artificios mediáticos, publicitarios, urbanísticos y arquitectónicos esgrimidos para distraer la atención, así sea de manera excepcional, sobre las problemáticas reales que aquejan a las multitudes contemporáneas (Imagen 2).

 

 

MAPA 4.  Proyecto de corredores bioceánicos en el Sur de América.

FUENTE:  Tomado de:  https://www.apdfa.org/PoliticaFerroCifyt/Est1_bioceanicos_cancilleria_rn.htm.  Fecha de consulta:  Mayo 29 de 2014.

 

 

IMAGEN 2.  El Maracaná y la ciudad de Río.

https://www.ludustours.com/media/wysiwyg/maracan.jpg

FUENTE:  Tomado de:  https://www.ludustours.com/media/wysiwyg/maracan.jpg.  Fecha de consulta:  Mayo 29 de 2014.

 

 

De balones y cracks:  particularidades del Mundial de Fútbol

 

Todo el mundo sabe bien lo que va a ocurrir en un partido de fútbol.  Desde el punto de vista del reglamento del deporte y el protocolo que suele acompañar los certámenes oficiales, las etapas se van cumpliendo de manera idéntica en todos los casos:  el movimiento de los asistentes al estadio hasta ocupar las graderías antes del encuentro, la salida de los protagonistas al terreno de juego, el confeti, los rollos de papel y las luces de bengala sobre el césped, el calentamiento previo, los himnos que entonan los equipos y sus seguidores, el saludo entre los jugadores, las fotografías de rigor, el apretón de manos de los capitanes, el intercambio de escudos, el pitazo del árbitro, el saque inicial, dos tiempos de 45 minutos con un intermedio de 15 minutos y los suplementos previstos por las normas de la competición.  Mientras tanto los hinchas saltan, gritan, vociferan, le lanzan palabrotas al árbitro, van al baño o a la zona de alimentación, los medios de comunicación relatan su versión de lo acontecido, y en los camerinos los suplentes permanecen sentados a la espera de un cambio, los médicos y asistentes están atentos a lo que ocurre en la cancha y los técnicos dan órdenes, se mueven de un lado a otro, increpan y gesticulan, a sabiendas que su tragicomedia existencial está siendo seguida por los asistentes al estadio y las cámaras de televisión que transmiten las imágenes al mundo entero.  

 

La recurrencia de estos elementos que conforman el ritual futbolístico ha permitido la transferencia de los códigos del juego concebido por los ingleses a muchos otros lenguajes, hasta hacer de él un sistema de signos reproducible en serie a escala global por parte de las industrias del entretenimiento.  Esto es apreciable especialmente en los videojuegos de fútbol que pueden hallarse por internet y otros medios de difusión masiva.  Del rústico juego de ATARI al que los niños acostumbrábamos a aficionarnos en los garajes de las casas de los barrios latinoamericanos a principios de la década de los 80’s, se pasó a la caja compacta de XBOX en los albores del nuevo milenio, momento en el cual se produjo la revolución del fútbol en el ámbito de la recreación virtual:  la saga del ProEvolutionSoccer (PES), que conjuga la perfección de los movimientos y el sorprendente logro de la plena continuidad en la reproducción de la cinética del juego con una representación muy fidedigna de cada una de las instancias del ceremonial futbolero, así como del entrecruzamiento de los imaginarios y narrativas que lo componen en la elaboración de una realidad simulada.

 

Pero este es apenas uno de los ejemplos que, en vísperas del Mundial de Fútbol, se pueden encontrar sobre el rimbombante y fastuoso despliegue realizado por los medios de comunicación en cada país y región del planeta, orquestados de manera conjunta en torno a las incidencias de este megaevento, al punto que resulta imposible hacer un seguimiento exhaustivo de las innumerables manifestaciones surgidas en el campo de las industrias culturales en torno a la metáfora más contundente de nuestra sociedad globalizada:  el inquieto y caprichoso balón, bautizado “Brazuca” en esta edición, instigador de la conspiración festiva e inspirador de las ilusiones de millones de niños, niñas y adolescentes de todas las edades, que todavía sueñan con seguir cultivando una tierra de paz, amor, concordia y fraternidad entre los pueblos (Imagen 3).    

 

 

Imagen 3.  Brazuca y la Copa del Mundo en el estadio de Maracaná.

FUENTE:  Tomado de: https://i.cbc.ca/1.2449785.1386113185!/fileImage/httpImage/image.jpg_gen/derivatives/16x9_620/77589580.jpg .  Fecha de consulta:  Junio 11 de 2014.

 

 

Brazuca es ya, por sí solo, una industria cultural de magnitudes exorbitantes que moviliza millones de dólares en los mercados mundiales de consumo masivo, así como entre las redes de la economía informal que constituyen un espectro alternativo de generación de ingresos creado alrededor de los movimientos telúricos de capital generados por la puesta en valor y dinamismo de los imaginarios del fútbol mundial en cada cuatrienio.  Esto hace que las grandes empresas de artículos deportivos y sus filiales tecnológicas inviertan ingentes recursos para desarrollar tecnologías cada vez más aerodinámicas y ergonómicas, mejorando así la relación hombre-esférica.  Pero este particular objeto (el balón del mundial, que comenzó teniendo nombre de satélite –Telstar- en el Mundial de 1970 y alcanzó una identidad propia reconocida a escala global con el Jabulani de 2010) no es el único síntoma de la nueva tendencia planetaria en lo referente a los artículos lanzados al mercado para una Copa Mundo como fuente de referencias compartidas por buena parte de la humanidad.

 

Las mascotas también han venido desempeñando un papel protagónico en las ediciones recientes de los mundiales.  Desde el león Willie en Inglaterra 66’, todas las Copas del Mundo han elegido un animal, un vegetal o una figura humanoide o híbrida con rasgos que representan la cultura nacional del país sede.  Las características del personaje se definen a partir de propuestas de diseño gráfico en las cuales se va delineando la imagen y el mensaje que se quiere transmitir con este emblema en cada versión del torneo.  Para la presente ocasión, se ha elegido a un armadillo de la Amazonia, el tatú bola, que se enrolla como una pelota para camuflarse y protegerse de los predadores.  Su nombre es Fuleco, marca en la cual se fusionan el fútbol y la ecología con un estilo de corte futurista, elemento que se ha integrado al significado y el aspecto de esta insignia en los últimos campeonatos, resaltando de este modo su carácter ficcional (Imagen 4).  La imagen de la mascota alcanza mucha versatilidad y permite su reproducción seriada en impresos, productos, animaciones y anuncios publicitarios, multiplicando las oportunidades de estímulo a las industrias creativas y culturales y la obtención de ganancias derivadas de estas estrategias de mercadeo.  No obstante, hasta el momento no ha habido ningún pronunciamiento claro por parte de la FIFA para contribuir a mejorar las acciones de conservación de estos y otros animales silvestres en Brasil, así como en muchas otras partes del mundo donde se practica la caza furtiva o indiscriminada, situación observada también en relación con el leopardo Zakumi, mascota del Mundial de Suráfrica 2010.

 

 

Imagen 4.  Fuleco, mascota del Mundial.

https://biboz.net/wp-content/uploads/2014/05/fulecoofi.jpg

FUENTE:  Tomado de:  https://biboz.net/wp-content/uploads/2014/05/fulecoofi.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 16 de 2014.

 

 

Otras muchas representaciones alusivas a la Copa Mundo y su historia circulan por los mercados y los medios, colmando las estanterías y los puestos de venta del comercio en todas sus formas:  artesanías, decoraciones, postales, souvenirs…  y su contrapunto en la economía independiente o informal.  En el plano de los objetos y las imágenes de consumo son muchas las manifestaciones existentes del Mundial vinculadas a las industrias y los talleres del entretenimiento.  Las fábricas y maquilas de artículos deportivos no sólo promocionan balones, sino también guayos, medias y otros muchos accesorios para la práctica del deporte; en las “bancas de jornal” de las ciudades de Brasil y otros países del mundo se pueden adquirir las revistas y periódicos dedicados al balompié, presentando ediciones especiales que inundan las calles con hojas y folletos caducos al cabo de unos cuantos días; la industria del juguete también se hace presente, pues los niños son el principal acicate para el consumo familiar, situación que es aprovechada con sagacidad por los productores y comerciantes de muchos juegos, reales o de video, con motivos mundialistas; la Caxirola es, en esta ocasión, el instrumento musical inventado por los brasileros para reemplazar la célebre Vuvuzela de Sudáfrica 2010, de la cual se vendieron miles de ejemplares que tienen réplicas similares (pitos, cornetas, tambores hechos con plástico y otros materiales industriales) en todos los lugares donde la gente se congrega para ver los partidos; otras industrias de la imagen y el entretenimiento, como las revistas para hombres y mujeres, hacen del fútbol un tema en sus portadas, portales y fachadas, con el objeto de atraer sectores de la población mundial que quizás no están directamente interesados en el balompié (Imagen 5).  Esta misma estrategia de entrecruzamiento de las temáticas de las industrias culturales se hace evidente en muchas otras expresiones del capitalismo mercantil de nuestro tiempo.

 

 

Imagen 5.  Patricia Jordane, novia de Neymar al momento de la Copa Mundo Brasil 2014, en la portada de la revista Playboy.

FUENTE:  Tomado de:  https://cdnun.ultimasnoticias.com.ve/unfotos/f78d2abe00704207a4b325bf1ed7358e.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 5 de 2014.

 

 

Como se ha mencionado, este culto a las imágenes, la personalidad y el hedonismo no se produce únicamente en torno a la figura femenina.  Las primeras declaraciones de Neymar en la previa del Mundial, vestido para una rueda de prensa con una flamante camisa negra y dorada del equipo brasilero, son proyectadas en las pantallas del mundo (Imagen 6).  Parece como si pasáramos del objeto al jugador, de la partícula individual de las cosas a la partícula individual de las personas.  No obstante, ambas situaciones-condiciones particulares-singulares son objeto de transacción en el mercado, integrando al valor material el componente intangible. 

 

 

Imagen 6.  Neymar en la rueda de prensa previa a la inauguración de la Copa Mundo Brasil 2014.

https://m.eluniverso.com/sites/default/files/styles/responsive_nocrop_breakpoints_theme_eluniversomovil_smartphone_portrait_1x/public/fotos/2014/06/afp351885_neymar.jpg?itok=82sFFCFZ

FUENTE:  Tomado de: https://m.eluniverso.com/sites/default/files/styles/responsive_nocrop_breakpoints_theme_eluniversomovil_smartphone_portrait_1x/public/fotos/2014/06/afp351885_neymar.jpg?itok=82sFFCFZ .  Fecha de consulta:  Junio 18 de 2014.

 

 

En efecto, Neymar nace en un sector de clase media de Brasil, y sus comienzos son en el fútbol sala del Tumiaru, reconocido club social del área metropolitana de Sao Paulo.  Desde su ingreso en el Santos, Neymar vio incrementar la apreciación de su juego en relación directa con la de su pase.  Luego de algunos años deleitando a la torcida brasilera y perfeccionando su fútbol en el torneo local, fue transferido al Barcelona por 88,2 millones de euros.  Es aquí donde se puede apreciar la condición etérea del valor representacional en relación con un ícono mediático:  ante un jugador de clase mundial, los precios se elevan ad infinitum y es por ello que la intangibilidad viene asociada a incrementos en los beneficios con carácter de especulación.  Las subastas, el goodwill, el software, las productos audiovisuales, las figuras icónicas y cualquier otra expresión de un patrimonio inmaterial alcanzan en el mercado cotizaciones variables, o les son asignadas cotizaciones arbitrarias.  Eso les confiere una alta propensión al valor de cambio y, por ende, se produce una tendencia a la plena flexibilidad en la estimación de un conjunto de atributos socioculturales que tienen la propiedad de ser serializados y reproducidos de muy diversas formas y formatos en los mercados reales y simbólicos. 

 

Lo que marca la diferencia son, entonces, las habilidades y aptitudes de la persona (en este caso, el deportista), en relación con las capacidades y oportunidades ofrecidas por el entorno (Neymar pudo acceder al Tumiaru, pero además destacó por sus altas cualidades en el manejo del balón).  La mecánica preestablecida por las reglas del deporte daría lugar a resultados homogéneos en las estrategias y el estilo de juego si no fuera por el ingenio, el talento y la habilidad de las grandes figuras quienes, con sus genialidades, logran desatar la euforia de las multitudes.  Una gambeta de Pelé, una bicicleta de Ronaldinho, una driblada de Messi o un tiro libre de Cristiano Ronaldo son joyas fabricadas en la orfebrería de los empeines, los talones, las rodillas, el pecho y la cabeza de los deportistas.  La exhibición que hacen de sus destrezas los hace singulares, únicos, inimitables.  Sin embargo, la magia de los videojuegos, reflejada en la inaudita destreza adquirida por los creadores de estas tecnologías en la simulación de la kinética de los jugadores con el balón y los movimientos de los deportistas en el campo de juego, ha llegado a deslumbrar hasta a los más despreocupados por las hazañas de los grandes del balompié.

 

El mundo del fútbol –en este caso, daría lo mismo decir “el fútbol del mundo”- optimiza este capital inicial, pero es la asociación entre el mercado y los medios la que pone en valor su potencial futbolístico y lo hace estratosférico o lo ajusta a los movimientos de la bolsa de transferencias conforme a las características del jugador.  No es casualidad que las ruedas de prensa sean también la oportunidad para difundir los anuncios publicitarios de los patrocinadores en cada certamen:  Adidas, Visa, Garoto, Fly Emirates, Sony, Yingu, McDonald’s, Itaú…  Son estas y otras grandes empresas multinacionales las que le brindan respaldo al capital intangible de los grandes cracks (Imagen 7).

 

 

Imagen 7.  Luis Felipe Scolari y Neymar en la rueda de prensa previa a la inauguración de la Copa Mundo Brasil 2014.

FUENTE:  Tomado de:  https://www.heraldo.es/uploads/imagenes/bajacalidad/2014/06/12/_sco_a040d9ed.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 18 de 2014.

 

 

Observamos, así, cómo la partícula individual entra en conexión directa con una cosmogonía global a partir de las redes tecnológicas y sociales (Imagen 8).  Se conforman, en este contexto, los sistemas de “actor-red” o “partícula-red”, elementales para cualquier reflexión sobre los campos socioculturales donde los diversos entes, actores, agentes y partículas interactúan en la configuración de una dinámica global, ocurrida tanto en la materialidad del sistema-mundo como en los imaginarios y representaciones de una contemporaneidad cosmopolita. 

 

 

Imagen 8.  Rueda de prensa de Neymar en la previa a la inauguración de la Copa Mundo Brasil 2014.

https://www.deportizate.com/wp-content/uploads/2013/06/rueda-de-prensa-neymar-barcelona.jpg

FUENTE:  Tomado de:  https://www.deportizate.com/wp-content/uploads/2013/06/rueda-de-prensa-neymar-barcelona.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 19 de 2014.

 

 

En este sentido, merece la pena destacarse que el auge del fútbol como fenómeno global de masas logra afianzarse durante las dos décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, y Brasil protagoniza en ese proceso un papel de primer orden.  El lapso decisivo de la era Jules Rimet, comprendido entre la Copa Mundo de Brasil en 1950 y la Copa Mundo de México en 1970, fue testigo del surgimiento del gran monstruo sudamericano.  Junto a Pelé, muchas otras glorias del fútbol de aquellos tiempos (Garrincha, Jairzinho, Carlos Alberto, Tostao, Rivelinho) fueron los gestores de lo que en portugués se denomina “o jogo bonito”, el cual ha llegado a convertirse en un rasgo propio de la identidad brasilera:  “…así nacía el fútbol más hermoso del mundo, hecho de quiebres de cintura, ondulaciones de cuerpo y vuelos de piernas que venían de la capoeira, danza guerrera de los esclavos negros, y de los bailongos alegres de los arrabales de las grandes ciudades” (Galeano, 1995:  23).  Aunque los ingleses fueron los creadores del deporte, los más eximios representantes del equipo británico en toda su historia (Bobby Charlton, Kevin Keegan o Gary Lineker) nunca llegaron a tener el mismo ascendiente sobre los fanáticos del balompié en la era de su consolidación como entretenimiento global.  Y aunque David Beckham y Wayne Rooney han logrado destacarse en ambas facetas del juego (la del espectáculo y la de la competición atlética), están muy lejos de conjurar el éxtasis del candomblé y los quiebres de cintura improvisados en los grandes sambódromos del fútbol.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 
Galeano, Eduardo (1995).  El fútbol, a sol y a sombra.  Buenos Aires:  Siglo XXI Editores.
“Bartomeu admite ahora que fichar a Neymar costó 88,2 millones”.  En: https://www.elmundo.es/deportes/2014/01/24/52e2ac76268e3eb77f8b4573.html.  Fecha de consulta:  Junio 17 de 2014.
 

“Del león Willie a Fuleco:  éxitos y desaciertos de las mascotas mundialistas”.  En: https://www.caracol.com.co/noticias/deportes/del-leon-willie-a-fuleco-exitos-y-desaciertos-de-las-mascotas-mundialistas/20140605/nota/2259195.aspx .  Fecha de consulta:  Junio 16 de 2014.

“Destruirán 10.000 pelotas ‘Brazuca’ falsas”.  En:  https://www.elobservador.com.uy/noticia/280689/destruiran-10000-pelotas-brazuca-falsas--/.  Fecha de consulta:  Junio 11 de 2014.   
“Neymar, un crack por generación espontánea”.  En:  https://www.sport.es/es/noticias/barca/neymar-crack-por-generacion-espontanea-2283444.  Fecha de consulta:  Junio 17 de 2014.
 

 

 

ETNOGRAFÍA DE INDUSTRIAS CULTURALES

03.06.2014 13:10

COLOMBIA EN EL GIRO DE ITALIA

Carlos Carbonell

 

El glorioso triunfo de Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Julián Arredondo en el Giro de Italia 2014 es una gran noticia para los colombianos.  A escasos doce días de la Copa del Mundo de Brasil, la gesta deportiva protagonizada por los escarabajos colombianos de nueva generación arroja destellos fulgurantes sobre un país que ha hecho del ciclismo una insignia de su nacionalidad. 

 

Desde la época de Lucho Herrera y Fabio Parra, Colombia no celebraba con tanto júbilo un triunfo en las competencias ciclísticas europeas.  Pero en esta ocasión, los lugares de festejo no fueron tanto las plazas y los parques como las casas y las tiendas de barrio en las que muchos colombianos siguieron las incidencias del final de la carrera, así como las redes sociales, donde con mensajes de texto y fotografías de la apoteosis manifestaron su alegría por lo que se puede considerar como el renacimiento de la época de oro de este deporte para Colombia (Imagen 1).

 

IMAGEN 1.  Nairo Quintana, campeón del Giro de Italia.

Nairo Quintana, la fuerza del carácter

FUENTE:  Tomado de:  https://www.elespectador.com/deportes/ciclismo/nairo-quintana-fuerza-del-caracter-articulo-495986.  Fecha de consulta:  Junio 3 de 2014.

 

Eran otros los tiempos y las generaciones que acudían con fervor a escuchar los triunfos de nuestros escaladores por las radios de transistores, siguiendo los incidentes de etapas épicas en el trabajo, las calles o los lugares de estudio, evadiendo los controles de los jefes y los profesores con los audífonos de los primeros Walkman’s.  Son las generaciones que llevan en su memoria el mítico Alpe d’Huez donde Lucho se coronó campeón, el 1-2 de Fabio y Lucho en Lans-en-Vercors, o las coronaciones de Lucho Herrera en la montaña del Tour y en la Vuelta a España (Imagen 2).

 

IMAGEN 2.  Lucho Herrera, campeón de la Vuelta a España.

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FUENTE:  Tomado de:  https://estaticos01.marca.com/imagenes/2009/07/30/ciclismo/1248979473_0.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 3 de 2014.

 

 

Para la gran mayoría, la victoria de Nairo Quintana los ha tomado por sorpresa.  Luego de casi 30 años de las hazañas de los pedalistas del equipo Café de Colombia, que intentaba abrirse camino como monopolio de la agricultura nacional entre los patrocinadores de las grandes empresas privadas europeas, eran pocos los que veían próximo el triunfo de un colombiano en este tipo de competiciones.  El negocio de una actividad que moviliza porcentajes significativos de capital, expresado en contratos publicitarios y de transmisión de la carrera, es desde hace algunos años controlado por grandes corporaciones transnacionales que en estos momentos buscan incrementar su influencia y darle a esta práctica deportiva un alcance global, luego de una historia funesta marcada por sucesivos escándalos de doping que sacudieron los cimientos de la elite ciclística.  El más emblemático de ellos fue el de Lance Armstrong, siete veces campeón del Tour (Imagen 3).

 

IMAGEN 3.  Lance Armstrong, siete veces campeón del Tour de Francia bajo los efectos de sustancias anabólicas.

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FUENTE:  Tomado de:  https://i2.cdn.turner.com/si/dam/assets/130117085107-lance-armstrong-single-image-cut.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 3 de 2014.

 

                                                                                   

Para un país como Colombia, donde las tecnologías energéticas para los deportistas se limitaban a la panela y la gelatina de pata, era poco lo que se podía hacer ante las condiciones desiguales planteadas por los equipos y la propia Unión Ciclística Internacional, que decidió restringir el acceso del equipo colombiano, único en el contexto latinoamericano con sitiales de honor en este deporte, a las principales competencias europeas.  Esta situación detuvo el avance del ciclismo colombiano en el contexto mundial durante aproximadamente un cuarto de siglo.

 

Así, mientras Colombia era acusada en los foros internacionales como productor y comercializador de estupefacientes, los europeos, estadounidenses y australianos cosechaban grandes ganancias valiéndose del uso de sustancias prohibidas, con el beneplácito de empresas, organizaciones y el consentimiento expreso de la industria farmacéutica para hacer de tales competencias un laboratorio vivo que les permitiera evaluar la respuesta de un deportista de alto rendimiento en tales condiciones con plena impunidad.  En el año 2012, el juicio contra Armstrong dio fin a una época turbia para la historia del ciclismo, no sin haberse probado “el sistema más sofisticado, profesionalizado y exitoso de dopaje que el deporte jamás haya visto”, según el informe de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA).

 

El renacimiento sorpresivo de este deporte ya se vislumbraba, con la destacada actuación de Rigoberto Urán en los Olímpicos de Londres y el Giro de Italia de 2013.  No obstante, esto ya había sucedido en el pasado con los triunfos de Santiago Botero, que alcanzaron a ilusionar al país (Imágenes 4-5).  Pero los colombianos sabíamos bien que no teníamos ninguna razón para conformarnos con figuraciones secundarias, por lo que no le prestamos demasiada atención a estos resultados.  La inserción de Colombia en el contexto mundial, la elevación del nivel educativo de la población, la evidente actitud de las estrategias comerciales de las grandes corporaciones en torno al ciclismo y la confianza en las capacidades de sus deportistas son factores que han disuadido a las nuevas generaciones de colombianos a experimentar un entusiasmo mayor por estas conquistas parciales obtenidas en años precedentes.

 

Pero al escepticismo le ha seguido la euforia, luego de la deslumbrante actuación de los colombianos en el Giro, lo cual quizás termine por convencer a las cadenas de televisión nacionales de adquirir los derechos de transmisión de la Vuelta a España e intentar reconquistar un mercado perdido luego de las incidencias en el ciclismo profesional del cambio de milenio.

 

IMAGEN 4. Santiago Botero, campeón de la montaña en el Tour de Francia 2000.

https://static0.demorgen.be/static/FOTO/pe/10/1/6/media_xl_3785646.jpg?20100707090820

FUENTE:  Tomado de:  https://i2.cdn.turner.com/si/dam/assets/130117085107-lance-armstrong-single-image-cut.jpg .  Fecha de consulta:  Junio 3 de 2014.

 

IMAGEN 5.  Rigoberto Urán, subcampeón del Giro de Italia 2013.

https://www.eluniversal.com.co/sites/default/files/201201/imagen/rigoberto_uran_2_2.jpg

FUENTE:  Tomado de:  https://www.eluniversal.com.co/sites/default/files/201201/imagen/rigoberto_uran_2_2.jpg .  Fecha de consulta:  Junio 3 de 2014.

 

Es así como hoy los colombianos celebran, cautivos de la gloria de su memoria nacional, recobrando con alegría moderada los despojos de su identidad restituida luego de décadas de vapulaciones, para invitarlos a alimentar, bajo el pretexto del reencauche de sus glorias pasadas, las arcas de las compañías de comunicación interesadas en volver a expandir el imaginario del deporte mundial en tierras latinoamericanas y reconquistar un mercado durante muchos años liberado de su dependencia.  La Maglia Rosa que hoy luce Quintana se mezcla con el logo de Movistar y es cubierta por los patrocinadores de la carrera, contentos de ver ondeando las banderas de los colombianos frente al podio y volver a encontrarse con las cámaras de televisión de los noticieros colombianos, ausentes durante tantos años de las incidencias de un deporte donde hoy, los pedalistas nacionales tienen la ocasión de volver a los primeros lugares (Imagen 6).

 

 

IMAGEN 6.  Nairo Quintana y el Team Colombia en el Giro de Italia.

https://p1.trrsf.com/image/fget/cf/407/305/images.terra.com/2014/06/01/nairoeamcolombia.jpg

FUENTE:  Tomado de:  https://p1.trrsf.com/image/fget/cf/407/305/images.terra.com/2014/06/01/nairoeamcolombia.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 3 de 2014.

 

 

El Team Colombia es el producto final esperado de esta estrategia empresarial, en el que las emociones del evento ciclístico se combinan con el orgullo patrio para darle solidez a un proyecto donde los emblemas nacionales se integran a un gran cluster deportivo para impulsar de nuevo la competitividad del pedalismo colombiano ante el mundo con una marca propia.  El ciclismo de elite le ha dado una oportunidad a los colombianos de abrirse campo en este deporte en las nuevas condiciones planteadas por el contexto económico, social y tecnológico en el cual se desenvuelve la actividad, cada día más consciente de los límites del ser humano y la necesidad de seguir adelante con la integración entre la cibernética biogenética y las sustancias estimulantes de su actividad físicoquímica para batir récords y simular hazañas que logren asombrar a los desprevenidos habitantes del planeta.   Las pantallas necesitan innovaciones creativas permanentes para llamar la atención de los teleespectadores y seguir contribuyendo a la reproducción incesante del capital informacional, representado en la enorme cantidad de marcas publicitarias impresas en las camisetas, vallas, objetos, pancartas y anuncios que se agitan y entremezclan en la recreación de las gestas épicas de los “caballitos de acero”.

 

Esta artimaña de seducción viene siendo orquestada desde hace algunos años, como parte de una reconstrucción del imaginario nacional, ahora inserto en las realidades de un mundo en proceso de globalización.  Los procesos históricos adquieren una nueva fisonomía, pues el relato nacional del siglo XXI se sitúa en una necesaria posición de interdependencia con respecto a sus aliados estratégicos y comerciales del nivel transnacional.  En este sentido, el triunfo de Nairo aparece como un ícono de la ilusión nacional en el marco de un país que se desintegra (Imagen 7).

 

IMAGEN 7.  Habitantes de Cómbita viendo la última etapa del Giro de Italia.

El Alcalde y los seguidores de Nairo Quintana, en la celebración del título del Giro de talia.

FUENTE:  Tomado de:  https://www.arcabuco-boyaca.gov.co/noticias.shtml?apc=ccx-1-&x=3156397.  Fecha de consulta:  Junio 3 de 2014.

ETNOGRAFÍA DE LAS INDUSTRIAS CULTURALES

28.05.2014 19:37

 

LOS PAISAJES DEL REALITY

Carlos Carbonell

 

 

Desafío Marruecos 2014:  Las Mil y Una Noches

 

El reality de El Desafío en Caracol ha tomado como escenografía la cultura africana en sus dos últimas versiones.  Los esquemas del guión se reproducen, pese a la originalidad de las temáticas, y nos muestran la consabida dinámica de una preselección de los participantes, seguida de un desarraigo del lugar propio, mediada por un desplazamiento aéreo, hasta un lugar situado en un paraje remoto del mundo.  Playa alta, playa media, playa baja, los campos de juego, los lugares de eliminatoria, los escenarios exteriores y los fuera de cámara enmarcan los contextos sociales y naturales donde discurren las acciones de los protagonistas.  Las reglas del juego hacen que el televidente avisado pueda conocer el curso que va a seguir el programa, pues la dinámica no cambia hasta el final; lo único que cambia son los decorados, los atuendos y los caracteres de los personajes que le dan otro sentido a la misma historia.

 

Es evidente que la elección de África como lugar de la puesta en escena del reality responde a la selección de un escenario inusual y desconocido para la mayoría de los televidentes, como ha sucedido en ocasiones anteriores, pero en parajes de gran belleza y exuberancia natural.  La tendencia reciente es la del reality étnico, donde se han elegido a unas aldeas de comunidades tribales de Malí y Marruecos como escenario de relación entre los concursantes, los habitantes de estas tierras lejanas y los referentes socioculturales propios del entorno local.

 

En un reality se entremezclan los distintos elementos representativos de las industrias del entretenimiento y los artilugios de seducción de las burguesías contemporáneas:  el lujo, el confort, la moda, el exotismo, el erotismo, el riesgo, la competitividad, la estrategia y la aventura.  En estos contextos se produce la exaltación del individualismo y el culto a la imagen, al punto que se hace evidente la necesidad de las chicas más bellas de mostrar su cuerpo ante las cámaras como estrategia para llamar la atención de la audiencia.

 

Es así como la propensión al consumo de bienes suntuarios o imágenes estéticas entran a formar parte integrante de los paisajes que se crean en El Desafío, oscilando entre el exotismo y la familiaridad.  Responden a la recreación del encuentro entre personas que comparten nuestro trasegar diario y seres de los cuales no tenemos sino escasas referencias en la televisión, el internet o los medios.  La difusión de los mensajes asociados a tales imágenes induce a la incorporación de tales comportamientos entre los televidentes, en especial los más jóvenes.  La industria de la moda y el culto a la corporalidad y la imagen se hace manifiesta en Medellín, donde los casos de anorexia y la aspiración de las niñas y adolescentes a hacer una carrera de modelaje se multiplican, ante la falta del estímulo a otras oportunidades y la estrategia de seducción de los medios hacia la exaltación de la belleza.

 

La ciudad de Marrakech es el set elegido para un recorrido por las atmósferas de la ensoñación árabe, compuesta de toda una suerte de imaginarios, objetos, lugares, personajes, estereotipos y clichés que configuran las diversas percepciones de cada telespectador en relación con ese abanico de evocaciones.  El color y la variedad juegan un papel fundamental en la identificación de la diferencia en su relación con el anhelo cosmopolita, caracterizado por la referencia a una pluralidad de elementos diversos (en este caso, los bazares, los vestidos, las alhajas, los mosaicos de palacios y mezquitas, las fuentes, las alfombras, las sinuosas callejuelas).  La visión occidental del mundo predominante hasta mediados del siglo XX había privilegiado criterios de uniformidad y rigurosidad, en contraste con la aspiración posmoderna de poblar el interior del sujeto con una multiplicidad de referentes y la conformación de un imaginario mundial en todos los rincones del planeta.  El Desafío entra a enriquecer el conocimiento y la comprensión de culturas muy diferentes a la del colombiano, ampliando el panorama global para muchas personas, pero a partir de una ficción narrativa, una representación de otras sociedades a partir de una de sus facetas expresada en el lenguaje televisivo.  Estas visiones parciales sobre aspectos específicos de una realidad cultural dan lugar a la fragmentación del cosmopolitismo y el cruce de imaginarios trizados entre sociedades distantes, dispersos en el tejido de conversaciones y acciones propias de las incidencias del programa y las ocurrencias de los equipos durante sus incursiones en los intrincados entramados de una cultura y sus lugares de manifestación.  Lo anterior da lugar a un caudal de hibridaciones narrativas creada por el entrelazamiento de la odisea personal de cada concursante con la de los demás participantes en la competición, en el marco de una gran atmósfera, a la vez imaginaria y mítica, que hace referencia a la identidad de un pueblo reconocido en el contexto mundial por los elementos culturales asociados a la literatura fantástica de esta región del mundo.  Pero existe, en este caso, una narrativa que integra todas estas historias a un aparato técnico de difusión global de imágenes y mensajes:  el guión establecido por la industria cultural, que a pesar de sus variantes, se replica como tendencia predominante en las grandes cadenas de televisión transnacionales, y articula todos estos elementos en una máquina de sentido. 

 

¿Cuáles son, entonces, los imaginarios que construye el colombiano desde su cosmovisión con respecto a esas sociedades de otros mundos, y cuáles las imágenes que se llevan los anfitriones de los visitantes?  ¿Son ellos turistas, viajeros o los identifican como participantes de un juego para la televisión privada de otro país?  ¿Cuáles son las relaciones de transacción que ocurren, detrás de cámaras, entre los productores del programa y los habitantes marroquíes, que afectan sus comportamientos y su manera de actuar?  ¿Cómo influyen los pormenores del guión y las condiciones de la relación con el canal a los participantes en cuanto a la forma de vivir esta experiencia?  ¿Cómo se resignifica el contexto cultural en función de las dinámicas y las lógicas propias del proceso de producción del seriado?

 

Es difícil responder a esta pregunta, dada la capacidad de los sistemas de comunicación para reproducir las imágenes de esta realidad artificial en forma masiva.  No obstante, todo producto de la industria cultural termina por hacerse partícipe de las representaciones compartidas por una generación, entrando a conformar la pluralidad de elementos que nutren a una comunidad nacional imaginada.  El álbum de Jet, la Selección Colombia o iconos publicitarios como La abejita Conavi son ejemplos de ello en nuestro país, así como se pueden dar ejemplos similares en cualquier comunidad nacional.  Hoy en día, se construyen también referentes imaginarios de alcance global a partir de las industrias culturales gracias a la acción de los medios que traspasan las fronteras nacionales, como el álbum de Panini o el yo-yo de Coca-Cola.  En este caso, el resultado es un diálogo intercultural entre Colombia y Marruecos, entre África y América Latina, por medio del cual se invita a las personas a conocer algo más de estas culturas, pero a partir de una edición inédita, más próxima al arte y al performance que a la rigurosidad documental.

 

 

Los paisajes femeninos

 

Margarita Rosa de Francisco ha sido la sempiterna vedette de El Desafío desde sus primeras versiones, y en su papel como maestra de ceremonias y guardiana del protocolo invita a los participantes a atender las condiciones del juego dentro del respeto y la amabilidad, instando al mismo tiempo con la autoridad de que está revestida su figura a seguir las normas y reglamentos del concurso.  Sus años de experiencia en los estudios, el mundo de la farándula y el modelaje, le han enseñado a actuar con naturalidad frente a las cámaras, y a lucir con modestia y seriedad sus vestidos de safari en medio de la hoguera de vanidades, deleites y sensaciones en las cuales discurren las jornadas del reality (Imagen 1).

 

 

IMAGEN 1.  Margarita Rosa de Francisco en los paisajes del desierto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUENTE:  Tomado de:  https://www.caracoltv.com/programas/realities-y-concursos/desafio-2014/galeria-299947-fotos-impactantes-fotos-de-marruecos-bajo-el-ojo-de-margarita-rosa#ad-image-8.  Fecha de consulta:  Junio 6 de 2014.

 

Las banderas que enarbolan los capitanes de los equipos surcan también la pantalla en forma efímera, señalando el paso de una a otra sección en esta edición del programa.  En su centro se estampan los rostros de mujeres árabes cubiertos con hiyab (velo), uno de los referentes imaginarios más atractivos de este universo cultural, debido al aura de seducción y misterio que rodea a esta figura alegórica de otro lugar del mundo (Imagen 2).  El reality se convierte, entonces, en el escenario de una polémica no expresa entre los habitantes de Marruecos, las costumbres criollas de los participantes, el corte norteamericano del programa y los integrantes de la aldea bereber que dan posada a los tres grupos de participantes:  Celebridades, Sobrevivientes y Retadores.

 

 

IMAGEN 2  Logotipo del Desafío Marruecos “Las mil y una noches”.

https://www.mundovans.com/images/Desafio-Marruecos-MG.jpg

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUENTE:  Tomado de:  https://www.mundovans.com/images/Desafio-Marruecos-MG.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 5 de 2014.

 

 

En este contexto, es evidente que la diferencia cultural desde el género juega un sugerente papel en esta edición de El Desafío.  África es el continente donde se expresa con mayor fuerza el arraigo del género en el lugar local, aunque estas condiciones sociales varían en distintos puntos de su geografía.  La influencia del Islam se dispersa de manera indistinta en el Norte de África, y adquiere diversas connotaciones de acuerdo con la región en la cual ha expandido su influencia.  Pero mientras en Malí, escenario del Desafío África, el Islam coexiste de manera armónica con las costumbres y tradiciones de una población en su mayor parte descendiente de tribus africanas próximas a los bosques del Sahel Occidental, Marruecos ha fundado de manera férrea su identidad en el Islam del Maghreb, pese a ser un Estado situado en un importante cruce de caminos que le han conferido, en medio de condiciones de vida humildes, una posición protagónica en la historia y la política mundiales.  

 

Además, su situación en el Estrecho de Gibraltar ha hecho que las principales ciudades portuarias hayan sido escenario de un intenso flujo transcultural, lo cual contrasta con los territorios del interior, habitadas por las comunidades autóctonas, los bereber (Imagen 3).  Allí, los códigos del Islam son más celosamente preservados, aunque fusionados con sus tradiciones étnicas, mientras en el resto del país se practica la rama sunita de la religión, con la adopción de muchos elementos de la cultura occidental y el gobierno civil.

 

 

IMAGEN 3.  Encuentro entre los participantes del reality y los habitantes de la aldea bereber.

https://fbcdn-sphotos-a-a.akamaihd.net/hphotos-ak-xpf1/t1.0-9/10343000_826383187381117_3464807827272748995_n.jpg

FUENTE:  Tomado de:  https://es-la.facebook.com/photo.php?fbid=826383187381117&set=a.441402269212546.107852.441399992546107&type=1&theater.  Fecha de consulta:  Junio 5 de 2014.

 

 

Todo esto significa que el Islam adquiere diferentes niveles de fundamentalismo en relación con el género, conforme a los lugares específicos de su implementación.  Pero la inquietud surge porque precisamente en la región de África Occidental se han presentado una serie de hechos que prefiguran el renacer de las tendencias más radicales de esta religión, creando en torno a ella una imagen funesta:  la creación del Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA), que dio lugar al inicio de un conflicto interno en Malí desde el 2012, y el reciente secuestro de 200 mujeres jóvenes y adolescentes por parte del grupo Boko Haram, en Nigeria (Imagen 4).

 

 

IMAGEN 4.  Mujeres secuestradas por el grupo islámico fundamentalista Boko Haram.

https://media1.s-nbcnews.com/i/newscms/2014_20/435466/140512-boko-haram-girls-615a_95a5aaaabe54356e927c52230e8da198.jpg

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUENTE:  Tomado de:  https://media1.s-nbcnews.com/i/newscms/2014_20/435466/140512-boko-haram-girls-615a_95a5aaaabe54356e927c52230e8da198.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 5 de 2014. 

 

 

La disyuntiva que presenta el programa consiste en las actitudes diversas de los participantes en relación con este tema, en especial en lo concerniente al manejo de la sexualidad y la corporalidad en sus relaciones.  En este sentido, es importante recordar que el género es una cuestión de dos, y la complejidad de sus entrecruzamientos llevan a una amplia gama de posibilidades en las prácticas y los comportamientos (Imagen 5).

 

Pese a la uniformidad de las apariencias en los concursos, que pueden ir desde los trajes de baño hasta el vestido completo, las modas se ajustan al parecer de los competidores en las escenas libres, y allí se pueden apreciar la diversidad de expresiones en los atuendos y gestos elegidos por cada uno de ellos, no sólo ante sus demás compañeros, sino ante la audiencia, a partir de las imágenes creadas por las cámaras de televisión (Imagen 6). 

 

 

IMAGEN 5.  La exaltación de la corporalidad en el reality Marruecos 2014.

https://cloudfotos.noticias24carabobo.com/celebridades630md.jpg

FUENTE:  Tomado de:  https://cloudfotos.noticias24carabobo.com/celebridades630md.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 5 de 2014.

 

 

Esta apología de la libertad en la relación de los protagonistas con su corporalidad contrasta con las escenas que se proyectan de las comunidades nativas, caracterizadas por un aspecto más conservador, cercano a las tradiciones culturales y religiosas propias de esta región del mundo.  No obstante, expresiones como la danza árabe recreada por las participantes revelan la ambigüedad existente entre los aspectos más ortodoxos de la sociedad islámica y sus manifestaciones relacionadas con los rituales del erotismo.  Pero esta puesta en escena y esta asociación de la mujer árabe con la sensualidad tienden a soslayar una problemática social que continúa, al día de hoy, afectando los destinos de millones de mujeres en el mundo islámico, desde los remotos orígenes persas e hindúes de los relatos de Scherezada hasta los avatares de la vida cotidiana en el extremo occidental de África en el siglo XXI: 

 

 

IMAGEN 6.  Escenas de la danza árabe en las habitaciones de los concursantes.

FUENTE:  Tomado de:  https://www.caracoltv.com/programas/realities-y-concursos/desafio-2014/galeria-301489-fotos-revive-el-atrevido-baile-arabe-de-elizabeth-loaiza-y-rosa-caia#ad-image-12.  Fecha de consulta:  Junio 6 de 2014.

 

 

“El velo en Marruecos es seguridad, protección.  Una mujer que lo lleva es más respetada. Los hombres acosan -piropean, se acercan, siguen- sólo a mujeres que no lo llevan. Es un problema serio. No es difícil de ver por la calle. Hay una ONG que intenta cambiar esta mentalidad. Se llama Touche pas à ma fille (No toques a mi chica). En un reportaje en la revista Actuel -donde dicen que un tercio de las mujeres ha sufrido algún acoso-, una de las fundadoras del movimiento, Zineb El Rhazoui, dice: ‘Es verdaderamente el problema número uno de la mujer. Nada puede justificarlo. Una mujer tiene el derecho de vestirse como quiera y de moverse libremente’.  Por temor al acoso, las mujeres tienden a quedarse en casa o ponerse el velo al salir.  El hombre puede pensar que la que a sabiendas no se lo pone está más predispuesta al trato con desconocidos” (Pérez Colome, 2010) (Imagen 7).

 

 

IMAGEN 7.  Mujeres marroquíes en lucha por sus derechos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUENTE:  Tomado de:  https://elmundo.com.sv/wp-content/uploads/2013/01/MujeresMusulmanas.jpg.  Fecha de consulta:  Junio 6 de 2014.

 

 

Exotismo, erotismo y tradición se sitúan, así, no solamente en el centro de una encrucijada de símbolos, imaginarios, prácticas y relatos generada por los encuentros entre personas de distintas procedencias, sino en el núcleo de una zona de confluencias y choques geopolíticos entre individuos, culturas y civilizaciones.

 

No cabe lugar a dudas que el reality es, como la mujer, un estímulo para los sentidos, un artefacto onírico inspirador de una marea de sensaciones que cautivan a los teleespectadores.  Pero la evidente exaltación de los gustos sofisticados y las esculturas corporales en un escenario virtual sobrecargado de connotaciones hiperburguesas tiende a la naturalización de la primacía de la estética por sobre los códigos éticos que gobiernan las sociedades.  La figura femenina se debate, en Occidente, entre la libertad de sus manifestaciones y su estilo de vida, y la necesaria puesta en juego de sus atributos en un sistema económico, político y social que le ofrece distintas posibilidades para su expresión, pero también le plantea múltiples restricciones, confrontaciones y contradicciones asociadas a su condición de género, de las cuales la represión del instinto maternal es, quizás, el más significativo (Imagen 8).  En este sentido, prácticas como la del ritual de la ablación en comunidades de África y América resultan ser restrictivas para la sexualidad femenina, pero haciendo uso de una biopolítica ejercida de manera directa sobre su corporalidad. 

 

IMAGEN 8.  Mujeres del reality en sesión de masajes y bronceo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUENTE:  Tomado de:  https://www.caracoltv.com/programas/realities-y-concursos/desafio-2014/galeria-301575-fotos-sensualidad-de-mujeres-sesion-de-masajes-y-bronceo#ad-image-14.  Fecha de consulta:  Junio 6 de 2014.

 

 

Una caricatura que ronda en las redes sociales, donde se muestran los estereotipos de una mujer musulmana y una joven europea pensando en las implicaciones de sus respectivos destinos, logra una síntesis apropiada de la franja en la cual se movilizan las prácticas y los comportamientos de las mujeres de nuestro tiempo (Imagen 9).  En este contexto, lo único que se puede señalar es que los efectos del control de la masculinidad sobre la feminidad en las sociedades más conservadoras han estado acompañados de abusos y arbitrariedades:  “Según los datos de la última encuesta nacional realizada en 2011 por el Alto Comisariado de Planificación (organismo público), el 62,8 por ciento de las marroquíes entre los 18 y los 64 años de edad sufre algún tipo de violencia conyugal, física o psicológica” (https://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2014-04-25/ninguna-mujer-marroqui-se-ha-librado-de-una-agresion-verbal-segun-ministra_240739/).  La misma situación se reitera en el área continua del Magreb, Oriente Medio, Turquestán, India, Indochina e Indonesia, aunque la violencia psicológica y mediática, así como el acoso incesante del sistema capitalista en su conjunto a incitar la transformación de la corporalidad en mercancía y objeto de deseo, es una situación generalizada en el ámbito de la globalización (Imagen 10).

 

 

IMAGEN 9.  Caricatura sobre las mujeres en Occidente y el Islam.

FUENTE:  Tomado de:  https://incursionesteoricopracticas.blogspot.com/.  Fecha de consulta:  Junio 6 de 2014.

 

 

IMAGEN 10.  El cuerpo masculino en el reality.

FUENTE:  Tomado de:  https://www.caracoltv.com/programas/realities-y-concursos/desafio-2014/participante/carlos-diaz-granados.  Fecha de consulta:  Junio 6 de 2014.

 

 

Es por ello que una autoridad de corte matriarcal no resolvería en nada la situación, como se desprende de las posiciones feministas radicales de la modernidad.  Se requiere abrir el debate sobre una mayor equidad en las relaciones de género y trascender las posiciones extremas en el tratamiento que le confieren los sujetos a su imagen y su corporalidad, a partir de las exigencias y las condiciones del entorno.  En tal sentido, el papel de los medios es fundamental, no para reproducir las condiciones hegemónicas de los sistemas sociales sobre las corporalidades, sino para promover un proceso social y cultural que acompañe la implementación de un modelo económico en el cual la expresión de la sexualidad se maneje de acuerdo con el ejercicio de los derechos humanos desde el sujeto, en escenarios sociales tan diversos como el modelaje o las nuevas formas contemporáneas de la esclavitud.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

·           Pérez Colome, Jordi (2010).  “La vida difícil de las mujeres marroquíes y las dudas con el burka”.  En:  https://www.obamaworld.es/2010/06/16/la-vida-dificil-de-las-mujeres-marroquies-y-las-dudas-con-el-burka/.  Fecha de consulta:  Junio 6 de 2014.

·           “Ninguna mujer marroquí se ha librado de una agresión verbal, según ministra”.  El Confidencial.  En:  https://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2014-04-25/ninguna-mujer-marroqui-se-ha-librado-de-una-agresion-verbal-segun-ministra_240739/.  Fecha de consulta:  Junio 6 de 2014.

 

 

 

REFLEXIONES ACADÉMICAS

28.05.2014 11:25

COMENTARIOS A "QUÉ ES LA ILUSTRACIÓN" DE KANT

Carlos Carbonell

 

La filosofía de Adorno y Horkheimer hace una lectura crítica de la Ilustración a partir de una narrativa fundada en la relación entre lo arcaico y lo emergente, entre el sentido mítico y racional de la evolución de la humanidad hasta tiempos recientes.  No obstante, las condiciones históricas en las cuales Kant sitúa su reflexión sobre la Ilustración remiten a una modalidad particular de la relación del hombre con el mundo, en relación con la cual la Ilustración ha encontrado su sentido.  La expansión del proyecto ilustrado a todas partes del mundo, como parte constitutiva de la agenda global y las políticas públicas de los Estados, han hecho aparecer en torno al ideal ilustrado toda una serie de innumerables matices.

 

Es evidente que el planteamiento de Kant se sitúa en un contexto histórico donde lo público ha terminado por funcionar de manera estable y continua, luego de siglos de guerras y confrontaciones.  La declaración de Kant surge en un momento de gloria, donde se preanunciaba la victoria final de las burguesías sobre el modelo aristocrático predominante que enmarca su reflexión.  Kant no podía hacerle demasiados señalamientos al despotismo ilustrado, pero plasma de manera sutil sus reservas frente a este proyecto. 

 

En Adorno y Horkheimer se integra la mirada antropológica a la concepción filosófica de Kant a partir del análisis del mito.  Esto da lugar a una necesaria integración del referente histórico en el cual se territorializa la concepción de Kant a la reflexión sobre las distorsiones que experimenta el ideal ilustrado al ser aplicado a otros entornos ecosistémicos, otros contextos socioculturales y otras condiciones biogenéticas, así como a las contingencias de sus elecciones éticas en un escenario de libertad.  Los aportes que hace Benjamin a la primera Escuela de Frankfurt pueden ser aplicados a una interpretación histórica del ideal ilustrado que permitan reformular estas premisas bajo nuevas perspectivas.

 

El advenimiento de una posmodernidad o una ilustración flexible ha aliviado el peso que se ejercía sobre el discurso totalitario que dio lugar a los tres grandes bloques ideológicos de la Ilustración:  el capitalismo, el comunismo y el fascismo.  No obstante, Kant nunca tomó en cuenta la formación de sus antípodas, pues su discurso se enunciaba a partir de un modelo aristocrático que subvaloraba o tomaba poco en cuenta el papel decisivo del pueblo y los sectores subalternos de la sociedad en la constitución de esta nueva sociedad mundial.  El ideal grecorromano hacía que su visión fuera desde una posición altiva, que buscaba rescatar a los demás hombres de su “minoría de edad”, pero evitando hacer alusión a la necesaria transformación de sus formas de vida para poder llevarlos a una condición ilustrada.  Además, la miopía en relación con la diferencia, con lo que ocurría por fuera de ese contexto racional, hacía imposible aceptar las bondades de muchas de las prácticas de las comunidades que no habían ingresado a las corrientes de la Ilustración, y es probable que tarden mucho en hacerlo, dadas las condiciones actuales del sistema económico mundial y el avance de las tecnologías y las innovaciones.  La prevalencia del romanticismo, del componente de libertad inherente a la proposición de Kant, en la conformación de la sociedad contemporánea, caracterizada por la irrupción de las masas y el fortalecimiento del referente individual sobre otras formas sociales, así como la reivindicación de la vida y los valores del pueblo, termina por entablar una reflexión sobre la necesidad de incorporar esos elementos a la cotidianidad misma del ideal ilustrado, con el fin de generar mejores condiciones de bienestar guiadas por el estímulo a la libertad.

 

A través de la disyuntiva establecida entre lo público y lo privado, o entre la “razón de lo público” y el sentido de la libertad, Kant establece una reflexión sobre la oposición entre las dinámicas del ocio/trabajo en el cual se enmarcaría el sistema social mundial.  En efecto, el eje fundamental de la sociedad capitalista es el trabajo, y en torno a él se articulan todos los demás referentes económicos, políticos, sociales y culturales que se integran a las dinámicas de la globalización.  La cuestión es lograr que la sociedad mundial adquiera una inclinación hacia el trabajo y la generación de productividad en cualquier campo, sin perder de vista sus horizontes de libertad.  Esto da lugar a la creación de un sujeto político con autonomía y sostenibilidad en un mundo que establece regulaciones para la instauración de una sociedad armónica en el marco de una ciudadanía ideal, en la cual se preste atención a los fenómenos de pobreza, colaboración con la informalidad y la marginalidad, y procurando reducir la brecha de criminalidad.

 

La idea de este proceso es alcanzar el final de la necesidad de hacer justicia, que constituye el fundamento de lo público, y de la cual se nutre el ejercicio de una libertad responsable aún en nuestro tiempo, porque el Estado neoliberal sigue teniendo que considerar la conformación de un Estado policía y un aparato de justicia, pese a su política de reducción del Estado, en defensa de un aparato de Estado y una burguesía corporativa, sociedad que se hallaba en el trasfondo de este proceso histórico y social.  Esto da lugar a una línea de pobreza, informalidad, marginalidad y criminalidad bajo la cual se encuentran situados los sectores olvidados por Kant en la enunciación de su discurso, con lo cual su ideal termina por alejarse de las realidades sociales y desviar su atención sobre la necesidad de una red de bienestar público mundial, entre otras formas de estímulo y reconocimiento de la diversidad, como la cultura y las artes, para la instauración de una sociedad mundial fundada en el reconocimiento a la diversidad.  De lo contrario, el ideal de la Ilustración va a entrar en lo que Kant denomina la “uniformidad diferenciada”, una especie de era del consenso donde los dictámenes de la integración de los intereses de lo público y lo privado, es decir, del orden del ideal ilustrado y del estímulo a la moral del interés en función del ejercicio privado de la libertad, van a establecer sus condiciones sobre el sujeto global.

 

Dice Kant:  “El uso público de la razón siempre debe ser libre, y es el único que puede producir la ilustración de los hombres. El uso privado, en cambio, ha de ser con frecuencia severamente limitado, sin que se obstaculice de un modo particular el progreso de la ilustración”.  Esto es una afirmación errónea, puesto que Kant presupone la tendencia del hombre a educarse, y no a la de ganar dinero, que es la práctica habitual entre la burguesía de su tiempo.  La Ilustración no son los hombres cultos, sino los comerciantes, actor social que Kant desconoce por completo en el contexto de su reflexión, pero que constituye el fundamento de la sociedad ilustrada.

 

La historia nos ha demostrado que lo primordial para el hombre ha sido incrementar su control sobre los recursos mundiales, acosado por las necesidades que todavía aquejaban al hombre hasta la tercera revolución industrial.  Hoy, hemos de reconocer que muchos de esos obstáculos se han resuelto gracias, precisamente, al advenimiento de la sociedad ilustrada e instruida.  La educación, el trabajo y el ejercicio de la libertad, como elementos constitutivos de la sociedad contemporánea, han dado lugar a una segmentación nueva, caracterizada por aquellas personas que tienen acceso a la educación, y por lo tanto al trabajo y al ejercicio de su libertad.  O que han tenido educación, pero no tienen trabajo.  O que han tenido otras formas de educación distintas a las convencionales.  Otros carecen de buenas condiciones de salud, lo cual es una consideración importante sobre individuos que no pueden o que han dejado de ser autónomos, lo cual termina por subrayar la importancia de la solidaridad como parte de los valores de la sociedad.

 

El acento de Kant en torno a lo público hace que toda su reflexión gire en torno a las representaciones de poder que se hacen desde esta perspectiva, dando como resultado que el ejercicio de la libertad debe estar condicionado, en todos los casos, por los dictámenes de lo público, cuando esto no responde a la realidad histórica de la globalización ilustrada, donde los elementos del romanticismo irrumpen y hacen presencia en esa realidad.  No todas las condiciones de bienestar para el hombre se producen en relación con el trabajo, provenga este del orden público o privado, sino también en relación con su contrapunto romántico, el ocio.  Entre trabajo y ocio no se produce una contradicción, sino una relación sistémica, que permite el flujo y la integración entre las condiciones en las cuales habita el sujeto ilustrado y sus aspiraciones existenciales.

 

El ideal ilustrado, en este sentido, resulta imposible en la práctica, pues siempre habrá personas que prefieran la educación sobre la adquisición de ganancias, otras que prefieren la generación de riqueza sobre la educación, otros que no tienen la posibilidad de acceder a la educación para obtener ganancias o ser un ciudadano culto, y otros, muchos otros, que prefieren el entretenimiento a la educación.  Además, este ideal no toma en cuenta las restricciones por parte de las propias burguesías en los niveles nacional y mundial para instar a los subalternos a mantenerse en posiciones bajas de la escala social con el fin de encaminar las aspiraciones de los individuos hacia sus fines, dando lugar a la creación de barreras de acceso.  Esto ha dado lugar a la necesidad creciente de la policía y el aparato de Estado, a la represión y a la dominación sobre la población, y al consecuente fortalecimiento de lo público y su contraparte corporativa.

 

La educación ilustrada sigue haciéndose por doble vía:  la escuela y la policía.  La franja de hegemonía y subalternidad obliga a las personas a inclinar la balanza hacia una u otra forma de control.  No obstante, la libertad de elección que fomenta la Ilustración, impulsada por las restricciones de un sistema competitivo hace que muchas de las personas con mayor grado de capacidades y oportunidades tiendan a desviar su atención de los problemas de los demás, en lugar de atender a criterios éticos y solidarios en la consecución de sus objetivos.  Al mismo tiempo, la falta de oportunidades y de estímulo a las capacidades obliga a una porción creciente de personas a participar de dinámicas de informalidad, marginalidad y criminalidad que contradicen el espíritu de la Ilustración.

 

Una vez más, la Ilustración aparece como producción intelectual europea situada en un contexto europeo y desde unos supuestos europeos que no se cumplen en la realidad, pues el contexto social es europeo y se presume que todos los ciudadanos son doctos.  Kant pone como requisito para la Ilustración que todos los ciudadanos sean doctos y educados en un contexto de estabilidad económica y social, cuando la realidad de nuestro tiempo está ampliamente determinada por las industrias culturales y del entretenimiento, antes que por una formación académica e intelectual.

 

¿Qué pasa, entonces, con el auge de lo popular y lo masivo en el contexto de las industrias culturales, y su representación en el ámbito de la cultura contemporánea en relación con el proyecto ilustrado?  La reflexión de Kant está vinculada a un escenario social de la Europa del siglo XVIII.  No obstante, el auge de la burguesía en la Ilustración ha dado lugar a la crisis de lo público como parte integrante del proceso social, relegándose al ámbito de la legislación y planeación territorial.

 

Kant siempre habla desde ese deber ser de la Ilustración.  Kant siempre habla de la Ilustración desde dentro de la Ilustración.  Pero cuando la Ilustración comienza su expansión hacia otros lugares del mundo y se mezcla con otras manifestaciones humanas, estas circunstancias varían, y lo que sucede como resultado no es el modelo puro, necesariamente impuesto sobre otras dimensiones humanas, sino la mezcla e hibridación de los principios fundamentales de la Ilustración, destilados en su planteamiento, con las dinámicas y las narrativas socioculturales locales, entendiendo el lugar local como lugar heterotópico.  La globalización es la resultante de las hibridaciones y heterotopías de la Ilustración, para dar lugar a un modelo sistémico topológico ilustrado.

 

Toda la reflexión de Kant se da sobre una superficie aristocrático-burguesa donde este escenario es posible, pero no ocurre así en el ámbito territorial del sistema-mundo global, aquejado por múltiples fracturas y asimetrías que no han hallado su respuesta y su posibilidad para generar las condiciones del escenario ilustrado, pese a los esfuerzos de la política internacional en ese sentido.  Sucede que los ilustrados han decidido quedarse con el poder, han preferido plegarse a la posición de poder que da lugar al orden de lo público burgués, en lugar de dar paso a un escenario de mayores libertades, capacidades y oportunidades para los ciudadanos en el marco de una sociedad culta.  La noción de cultura, en los términos de Kant, representa la de una sociedad domesticada para el trabajo y para la vida civilizada, antes que para hacer referencia a una sociedad formada en valores, solidaria, consciente de la importancia de su entorno y de su identidad.  El eje trabajo/ocio pierde de vista, así, la diversidad de las manifestaciones humanas y el reconocimiento de las diferencias en el marco de la ruptura en las distinciones naturaleza/cultura y cultura/civilización.

 

Es posible que Kant no haya medido los alcances de la instauración de un modelo de política económica a nivel mundial que iba a generar fracturas de gran envergadura, dando lugar a los márgenes de la informalidad, la marginalidad y la criminalidad, hechos socioculturales que se entremezclan en torno a la franja hegemonía-subalternidad establecida por el capitalismo demoliberal, el cual ve amenazada su hegemonía por el auge del comercio de armas, drogas, juego y prostitución vinculadas a las redes de la economía ilícita, manejada en parte por los actores de la pobreza y en parte por personas con comportamientos "desviados" respecto a esos parámetros esperados de conducta desde el ideal ilustrado.

 

Debería hablarse, entonces, del fomento de la autonomía política en un contexto democrático liberal con un contenido de bienestar a nivel global, en la cual el individuo pueda satisfacer de manera plena sus necesidades, haciendo ejercicio de su libertad, y procurando reconciliar, en su propia vida, los aspectos más sombríos de la existencia humana con el transcurso de la vida cotidiana.  El propio Kant señala que el derrotero de la libertad humana es la senda a seguir, y no la razón de lo público, pues ésta va en directa oposición con la libertad individual, por ser una razón de orden.  Entre lo arcaico y lo emergente se produce lo residual, pero lo residual ha alcanzado ya dimensiones de gran envergadura en relación con los anhelos de la Ilustración.  Una parte significativa de lo residual, conforme al designio ilustrado, es ahora hegemónica.  El género humano, al optar de manera libre por el poder en lugar de por la solidaridad y el bienestar social, ha privilegiado los escenarios del orden, ha admitido prácticas criminales y ha ejercido el abuso de autoridad, dando lugar a la profundización y endurecimiento de las segmentaciones entre hegemónicos y subalternos.  De cualquier manera, siempre habrá una arbitrariedad del poder, pues es imposible la resolución total de las asimetrías, dando lugar a un contexto ilustrado que no se sitúa en un escenario plano, en un rectángulo euclídeo, sino en una dinámica ecosistémica que escapa a toda regulación, precisamente por su carácter libre y diferenciado.

 

Todo este proceso está sujeto a transformaciones conforme a las circunstancias, el destino de los individuos y el devenir histórico.  De cualquier forma, la Ilustración se ha ido adaptando a sus lugares específicos, a través de las diversas leyes y constituciones políticas, de las distintas alternativas de los países para dar cabida a las bondades del proyecto ilustrado.  La microfísica de lo público permite comprender cómo lo público ilustrado se expresa en los diversos comportamientos y prácticas del ser humano, dando así lugar a diversas resultantes que se inscriben en una dinámica de permanente transformación. 

 

No obstante, esta circunstancia no nos puede llamar a engaños.  La última frase de Kant propone que “encuentra como provechoso tratar al hombre conforme a su dignidad, puesto que es algo más que una máquina”.  Esto es una afirmación contradictoria y una percepción errónea del verdadero sentido de la Ilustración, en la cual se refleja la aspiración platónica y euclídea de la Ilustración.  El imperialismo de la razón encuentra en esta expresión su más nítido referente, al privilegiar el sentido racional por sobre los demás sentidos y sensaciones corporales, que también constituyen al hombre.  Es por eso que la síntesis de lo que el Renacimiento llamó “hombre” debe dar paso a una nueva forma de representación del mismo, donde la dignidad del ser humano se unifique en su omnipresente diversidad.

 

Lo que todo esto quiere decir es que Kant enuncia su discurso en un contexto de alta represión del modelo ilustrado, impulsado por la necesidad de instaurarse en el poder, lo cual coaccionaba su libertad para referirse a aquellos puntos sobre los cuales resultaba inconveniente expresarse de manera explícita.  El príncipe le dictaminaba a Kant sus propios límites, los cuales terminan por contaminar un discurso de aparente lucidez. 

 

Por ello, es preciso dar al traste con la concepción de Ilustración como referente de política.  La diversidad cultural, el enfoque diferencial y la libertad de elección son elementos a tener en cuenta para comprender a la Ilustración como un relato que constituye la plataforma ética y social en donde se movilizan las dinámicas de los actores en un ecosistema mundial exuberante y proliferante de referentes inasibles que orientan el sentido último de la libertad y el bienestar humanos.

 

Esto da lugar a una concepción de trabajo autónomo, regulado por unas disposiciones de carácter global y un aparato de fortalecimiento de las capacidades y oportunidades a nivel mundial que debe ser sustentado en una situación de pleno empleo.  De otro modo, es necesario crear las condiciones de un aparato de bienestar que le brinde respaldo a aquellas personas incapacitadas para aprovechar sus oportunidades de manera autónoma.

 

Pero la conclusión más importante es que, a la luz de estas reflexiones, la Ilustración deja de ser un referente integral para la vida del hombre, convirtiéndose en un elemento más dentro de la miríada de situaciones, factores y acontecimientos que circundan la existencia humana, y que están llamados a complementar de manera armónica su incorporación a los ideales de la modernidad.

 

 

REFLEXIONES ACADÉMICAS

26.05.2014 14:11

POSTULADO DEL COSMOS SOCIAL

Carlos Carbonell

 

El sersujeto es el centro reflexivo del cosmos y el cosmos es el centro reflexivo del sersujeto, y entre sersujeto y cosmos se configura la realidad en una dinámica de múltiples reflexividades que dan lugar a una verdad cósmica.

 

El centro es la realidad unificada y sintética pero al mismo tiempo fractal para cada sersujeto cósmico, por lo cual la dimensión fractal, al estar constituida de identidad y diferencia, continúa en un proceso de movimiento y de incesantes intercambios entre unidades y particularidades de los conjuntos y subconjuntos del sistema cósmico.  La única certidumbre se encuentra en el movimiento, la posición es siempre incierta.  Eso es lo que le proporciona velocidad al sistema y lo que produce el intercambio fundamental de materia y energía.  El librecambio global es la solución al reequilibrio dinámico de las problemáticas del mundo a partir de este principio.

 

La realidad es la topología cósmica de la verdad.  Esto lo que quiere decir es que el proceso cósmico es incierto, porque las unidades se mueven de manera incesante en este contexto cósmico.  Lo infinito es el fundamento cierto de la incertidumbre.  Es la no simultaneidad de lo simultáneo que da lugar a una luz eterna.  Su procedencia es inexplicable hasta que no se llegue al centro del universo y se logre traspasar la ventana de luz de los elementos cósmicos que configuran este en el cual vivimos.

 

En este sentido, se hace necesaria la adopción de una política del derecho a la creación de la plena individualidad y la autonomía en el contexto de una sociedad mundial, el derribamiento definitivo de las fronteras y las segmentaciones de poder en el marco de una clase media mundial diferenciada conforme a las necesidades educativas.  Para garantizar esta autonomía, la política debe recaer en el individuo, que en el contexto de una formación ética signifique el fin de los ejércitos y las armas.  Las políticas de centro reflexivo son las necesarias para Colombia y el mundo. 

 

No obstante, dadas las condiciones históricas de asimetría del sistema, así como en los demás países en desarrollo en la actualidad, y en los excluidos o marginados de los países desarrollados, así como para las minorías de los Estados, lo coherente en la presente coyuntura es respaldar políticas progresistas centradas en el fortalecimiento del ser como sujeto y la generación de lazos de confianza con la sociedad mundial, con el fin de fortalecer sus capacidades y oportunidades a partir de la educación de calidad y las garantías para encontrar alternativas de vida en distintos lugares del mundo, enfocadas a mantener una situación de pleno empleo y enfoque diferencial.  Esto da lugar, en la presente coyuntura histórica, a una nueva democracia liberal con contenido ecológico y social que trascienda el aparato estatal para situarse en los foros de la sociedad mundial.  Sólo así se logrará equilibrar el juego de fuerzas para dar inicio a un espacio en el centro de permanente diálogo que señale el futuro para el conjunto de la humanidad.

 

El principio posible de esta conjunción política, económica, sociocultural y espiritual está fundado en dos niveles del sistema, que son 6n.  El sistema desde el que percibimos, el sistema interno de los seres autoorganizados, que ya es hipercomplejo; el sistema mundial, una topología esférica; el sistema galáctico, un sistema de espiral con núcleo único en el cual estamos situados en una posición diagonal con respecto al centro; el sistema cósmico, la esfera topológica en la cual se proyecta esta sistémica cósmica; y la sistémica de sus respectivas tipologías y la sistémica de las reflexividades de esas tipologías en el contexto topológico de un sistema en transformación.

 

ETNOGRAFIA DE INDUSTRIAS CULTURALES

02.12.2013 18:11

 

EL REINADO DE LA SEÑORITA COLOMBIA 2013

Carlos Carbonell

 

 

El desfile en traje de baño

 

En esta ocasión, y rompiendo con toda la tradición implementada desde larga data por la hotelería moderna que erigió al Corralito de Piedra como una de las grandes capitales mundiales del turismo, el desfile final de las candidatas del reinado no se realiza en la piscina del Hotel Hilton, sino en la Plaza de la Aduana, engalanada con luces multicolores y la presencia de grandes intérpretes vallenatos en el escenario principal.  Los colores verde, rojo y amarillo de la bandera del departamento de Bolívar iluminan los tejados de la Alcaldía y los edificios que conforman el contorno del polígono del antiguo puerto de desembarque de mercancías.  Las tarimas dan vueltas entre el público, patrocinadas por Jolie de Vogue, y las reinas aparecen de detrás del aviso publicitario celeste de Leonisa, convirtiéndose de entrada en iconos de la moda representativos de sus identidades departamentales que dieron origen a la nacionalidad colombiana desde la Constitución de Núñez y Caro, así como de los vestigios más excelsos de la industria textil que acompañó el proceso de consolidación del Estado, convertido hoy en museo del esplendor patrimonial de las orgánicas.

 

Las más sofisticadas tecnologías de la estética se aprecian de manera clara en los cuerpos contorneados de las aspirantes, perfeccionados gracias a las intensas sesiones de gimnasio y la relación estrecha de las chicas con las máquinas y las técnicas deportivas, así como con los procedimientos quirúrgicos que contribuyen a la creación de cyborgscorporalidades, mujeres prótesis que también han intentado incrementar el volumen de sus tecnologías intelectuales, con el fin de mostrar una mujer completa, sin llegar jamás a demeritar la maravillosa ingeniería genética de la belleza colombiana que deslumbra tanto o más que el mismísimo siglo de las luces, al cabo de exigentes castings que despiertan la competitividad y el sentido de oportunidad de muchas candidatas para alzarse con las olimpiadas femeninas de nuestro tiempo y nuestro espacio, situaciones gracias a las cuales se comprueba sin temor a equivocarnos que Colombia es un paraíso en el que más de uno se ha querido quedar y se ha quedado.

 

El escenario con el siguiente artista, Magic Juan, que canta con el trasfondo de las sensuales bailarinas suaves baladas, evocando con sus melodías la fresca brisa de las playas antillanas y El Tiburón del reggaetón, el cual contagia a través de los parlantes hacia la ciudad y el cosmos el ritmo de la discoteca caribe que se contonea entre las guayaberas, y el humo que aparece entre las luces dividiendo el aire y el vacío.

 

RCN, canal privado de la televisión colombiana, hace un gran esfuerzo de despliegue de una de las manifestaciones más evidentes de nuestra cultura, en un performance mediático de excelente calidad animado por espectadores que también participan y disfrutan de las artes y arandelas del glamour y la elegancia, tanto en sus perfiles físicos como en los comunicativos, estableciendo un diálogo amable con el espectador que sueña con un viaje a las Islas del Rosario mientras consume unos cuantos de pantalla.  En un rincón del armatoste de emisión, la catedral de San Pedro Claver parece ser testigo del espectáculo que se abre ante sus ojos, imperturbable ante las veleidades de la sinrazón humana cuya energía se integra a la atmósfera sagrada.

 

 

La velada de elección y coronación

 

En la previa, los noticieros hacen el cubrimiento del reinado en las secciones de farándula, y la noticia aparece en las primeras planas de la edición de un lunes festivo cuya fecha de celebración conforme a la Ley Emiliani coincidió, en este año en el que se celebran 79 años de este magno evento, con los 202 años de la Independencia de Cartagena.  A espaldas de las presentadoras, el Paseo de Getsemaní abre las puertas de la Ciudad Histórica a los televidentes recién llegados al canal, y las cúpulas de la catedral asoman sus naves hacia la bahía.  La transmisión comienza con el himno nacional, lo cual parece trivial si no se considera que el Reinado Nacional de la Belleza constituye un fenómeno característico de nuestra nacionalidad.  El corto que acompaña las notas solemnes en la producción televisada es un mosaico representativo de las diversas manifestaciones culturales que encontramos en los múltiples puntos de nuestra geografía nacional, lo cual permite prefigurar, como en una especie de síntesis de los paisajes territoriales existentes en Colombia, una metáfora del esplendor de las estampas femeninas provenientes de los departamentos que compiten hoy por la corona, en un ambiente de alegría y jovialidad. 

 

La mayoría de los comerciales que se presentan durante las pausas de la transmisión tienen como temática los productos y servicios estéticos ofrecidos por el mercado global de la belleza:  cosméticos, champús, ropa interior, respaldados por exuberantes modelos que contribuyen a incitar al deseo y el culto a la corporalidad con un estilo libre de las restricciones que impone la filiación oficial de las representantes, pero orientadas hacia la adquisición de un beneficio encarnado en el objeto presentado en el aviso publicitario.

 

Luego de presentar a los jurados, que hacen parte de importantes cadenas empresariales y el mundo artístico, así como los criterios por los cuales se va a evaluar a las candidatas, en una especie de matemática de la belleza expresada en la ecuación alquímica del gusto aplicada a la ponderación de la mujer y su impacto sobre la sensibilidad de los espectadores –y el jurado-, comienza el desfile de presentación.  En el día de hoy, lo que más se resalta es la sofisticación que han alcanzado los artefactos y accesorios integrados al cuerpo de las candidatas, ataviadas con los más excelsos trajes que destacan los mejores aspectos de sus figuras, la cual constituye la mejor vitrina para promocionar la industria de la moda, con una expresión destacada en la historia del país, y plenamente integrada a los movimientos comerciales y económicos transnacionales del mundo de hoy.

 

El discurso de la presentación de las concursantes se estructura en torno a un conjunto de atributos, tales como sencillez, elegancia, sobriedad, clasicismo, imponencia, fuerza, serenidad, personalidad, pureza, a través de los cuales se intenta presentar el “paisaje ético de la mujer virtuosa”.  La presentación se alterna con algunos registros históricos recuperados de ediciones anteriores, en los cuales se muestran a actuales vedettes de lo más encumbrado de la sociedad colombiana, como Shakira, Margarita Rosa de Francisco o Susana Caldas, que han tenido una participación destacada en la historia del reinado. 

 

En otras ocasiones, las descripciones de las candidatas mientras hacen su aparición en pasarela, aderezadas con música ambiental, centraban su atención en ciertos detalles técnicos concernientes a la manufactura de los vestidos.  En esta ocasión, el formato es menos cargado de información y trata de resaltar algunos aspectos amables y ligeros de las prendas, que permiten reconocer los códigos de la moda y sus actuales tendencias en relación con los cuerpos y los rostros que se muestran y muestran al público el resultado de las nuevas creaciones, fruto del arduo trabajo de muchos obreros de esta industria que, tras bambalinas, se las arreglan para recrear en forma incesante las viejas artes del encantamiento.

 

Los trajes, adornados con miles de canutillos y lentejuelas, refulgen al contacto de las luces estroboscópicas, irradiando en millares de luces su esplendor hacia todas las direcciones, alimentando quién sabe qué misteriosa conjura energética oculta en las profundidades del cosmos.

 

Pero las concursantes no son las únicas que desfilan en la despampanante pasarela de la pantalla.  También lo hacen una gran cantidad de productos que ocupan buena parte del tiempo de la transmisión:  productos para el hogar, para la cocina, para la salud, mensajes institucionales.  La producción tiene variantes, pues el despliegue de vestidos, zapatería y accesorios refleja una gran gama de opciones para diversos gustos, así como el guión seguido por la producción, que, siguiendo el protocolo del reinado, ha introducido variantes como el homenaje a Pacheco y la introducción de algunos mensajes en medio de la velada.

 

Además de Andrea Serna y Carlos, hay otro par de presentadores que hacen su aparición entre los asistentes, situados en uno de los pasillos que conducen hacia la silletería, donde se alcanza a apreciar, a través de las cámaras ubicadas en varios puntos del Centro de Convenciones, al público engalanado con sus trajes para la ceremonia.

 

El escenario es amplio y marcado por un diseño geométrico de grandes y gruesas líneas rectas y curvas de neón azul.  Todas las candidatas se hacen presentes, con vestidos de una sola pieza color verde esmeralda o salmón cortados en el hombro y minifalda, para el nombramiento de las diez semifinalistas.  Desde las sillas y las mesas de VIP, se alcanza a escuchar cómo el público le hace “barra” a las candidatas de su departamento.

 

Los anuncios de Sal de Frutas LUA y algunos productos alimenticios aparecen en pantalla.  Se avecina el tiempo de las determinaciones.  Durante la presentación de las candidatas en traje de baño, el trasfondo de la escena se engalana con un efecto de perspectiva geométrica hacia el infinito que sugiere a la vez onirismo y surrealismo, mientras se destaca en el pecho de las aspirantes el lujo de una joya artesanal que combina su encanto con un bikini moldeado en bronce oscuro, el cual moldea la tersura de las pieles y la esbeltez de los cuerpos elevados a un estado de éxtasis, satisfacción y deleite para los sentidos.  La primera parte de la presentación cierra con anuncios de Tosh y el caldo Doña Gallina.  Los pañales Winny no pueden faltar en una franja frecuentada por muchas madres de familia que siguen las incidencias de la coronación desde el calor de sus hogares.  El sketch de entrada y salida de la publicidad, con rock, tangas y estrellitas, es atrevido y “recarga” a los teleespectadores antes de una dosis de sugerencias que no despiertan mayor interés.  Sin embargo, en ellas aparece la otra historia, la de la industria viva, que sigue produciendo beneficios en torno a las líneas de los cuerpos de candidatas y modelos que en algún momento tuvieron protagonismo en las pasarelas y escenarios de la feria de belleza más importante para la nacionalidad colombiana.

 

La presentación de Alejandro Sanz le proporciona al acto el carácter de un evento de alcance internacional.  Los accesorios de otra industria, la de la música, hacen su presencia en el escenario.  Instrumentos y vocalistas hacen por momentos del reinado un concierto, haciendo recordar a los asistentes que la belleza también se oculta en el arte.  El romanticismo, expresado en algunos apartes de los relatos de las candidatas sobre sí mismas, llena con sus acordes el auditorio y dulcifica el sueño de las damas que disfrutan el privilegio de presenciar un espectáculo excepcional, un artista de gran renombre transmitiendo sus melodías desde los lugares más encantadores de la ciudad con mayor atractivo turístico en Colombia.

 

Las luces del escenario caen sobre los integrantes del grupo, y con imágenes simples generan efectos y sensaciones cercanas a la psicodelia, efectos de la ensoñación estimulados por colores pastel y una atmósfera de luces tenues incitando al amor, a la pasión, a las noches de luna junto al mar, batiendo palmas con el Corazón Partío por la ilusión perdida de no haber podido estar allí.

 

En traje de ceremonia se eligen las cinco finalistas, formando un bello ramillete dorado, naranja, rojo, azul y plateado, que resalta de manera magnífica en el escenario, conformando un paisaje colorido engalanado con el espectro irisado de los trajes de las demás candidatas, como trasfondo del plano principal.  Se ignora cuánto pueden costar los vestidos que hacen parte de la gala, pues no aparece en la información facilitada por los presentadores.  Pero lo que sí anuncian son los premios para la ganadora:  250 millones de pesos representados en dinero en efectivo, calzado, joyería, hoteles, tiquetes aéreos, gimnasio, cursos de modelaje, contratos publicitarios, tratamientos médicos y odontológicos, trajes de baño, ropa interior, maletas y un teléfono inteligente.  La exaltación del consumismo reluce a flor de piel, apuntalando las jerarquías estéticas construidas en el paisaje transnacional de la industria de la moda, la belleza, la corporalidad y la imagen.

 

Las preguntas a las candidatas no salen de lo común:  preguntas simples, cuyas respuestas no ofrecen mayores indicios sobre su personalidad, sino que más bien representan una especie de ritual previo a la instancia final, en la que los nervios se ponen a prueba y los jurados le dan los últimos retoques a una decisión ya tomada de antemano.  En esta ocasión, la respuesta de la señorita San Andrés fue la única que tuvo posterior resonancia en los medios, como parte de un anecdotario que va llenando el magazín de curiosidades de fin de año.

 

Lucía Aldana presenta su video de despedida de su reinado, en el cual no obtuvo ninguna figuración significativa.  Sin embargo, es una mujer con muchas proyecciones en el campo de la farándula, pues tiene mucho carisma y preparación.  La importancia de las jerarquías se hace más evidente a medida que avanza la competencia.

 

A medida que van anunciando las princesas, las favoritas se retiran, tratando de permanecer con la cabeza en alto mientras atraviesan la pasarela y se reúnen con las demás candidatas, que mantienen su sonrisa ante las cámaras pensando más bien poco en su departamentalidad y mucho en los contratos con las agencias de publicidad y modelaje que les servirán como premio de consolación a sus estropeadas carreras en el mundo de la fama:  una tras otra, Valle, Antioquia y Risaralda salen de la escena, dejando a San Andrés y Atlántico frente a frente, a la espera de la decisión del jurado.   

 

La hegemonía del Atlántico en el poderoso círculo generado en torno a la industria cultural de la moda y la belleza en Colombia se refleja, sobre todo, en el gesto derrotado de San Andrés antes del anuncio del veredicto.  En los últimos años, ser la candidata del Atlántico es casi como decir que se es la nueva Miss Colombia.  Este departamento ha logrado concentrar un gran porcentaje de la industria del entretenimiento en el país, por lo cual, antes de un veredicto de este porte en el país del Sagrado Corazón y los reinados, resulta inevitable pensar en la influencia que puede llegar a tener la belleza y los discursos estéticos en la política nacional y en la biopolítica geoestratégica mundial.

 

La Señorita Atlántico recibe sorprendida el nombramiento, y dice entre sonrisas que está tratando de contener las lágrimas, agradeciéndole a Colombia por su apoyo.  Mientras tanto, las demás candidatas se acercan para abrazarla y recordarle lo grato que fue haberse conocido en el certamen, y en la pantalla, los mensajes publicitarios pasan por su lado como si quisieran felicitarla, anunciándole el porvenir en un país donde no siempre se tiene el chance de vivir una segunda oportunidad sobre la tierra.

 

La transmisión termina y el pregrabado de RCN anuncia, en cumplimiento de la ley:  “El siguiente programa es familiar.  Puede tener escenas de sexo y violencia moderadas.  Se recomienda verlo en compañía de adultos”.

 

 

LA LEGALIZACION DE LAS DROGAS

13.10.2013 08:59

DISQUISICIONES SOBRE LA LEGALIZACIÓN DE LA MARIHUANA EN URUGUAY

 

Carlos Carbonell *

 

La reciente confirmación del avance en el proyecto de legalización de la marihuana en Uruguay por parte del gobierno del presidente José “Pepe” Mujica vuelve a poner en la palestra del debate la posibilidad de abrir en las múltiples esferas de la red ecosistémica global un control regulado del comercio de algunas sustancias conocidas como estupefacientes.

 

En primer lugar, es necesario establecer esta distinción entre “legalización” y “despenalización” que se ha planteado en Colombia a partir de la sentencia de la Corte Constitucional de 1994.  La legalización implica la aceptación del comercio de determinadas sustancias (que se clasifican entre “drogas duras” y “drogas blandas”), tales como la marihuana orgánica y la hoja de coca.  En el plano personal, considero que sustancias como el LSD y el yagé pueden ser aceptadas como parte de un proyecto de legalización, adaptando su consumo a entornos propicios para la realización de estas ingestiones de sustancias psicoactivas en el ámbito de prácticas recreativas o rituales.  Este tipo de proyecto puede acompañarse de programas de rehabilitación y reinserción de las comunidades indígenas desplazadas a las grandes ciudades, con el fin de integrar sus prácticas socioculturales recreadas en entornos rituales abiertas al disfrute de turistas y visitantes.  Esto es lo que se conocería como el “turismo de las prácticas rituales indígenas”, inscrito en el renglón del etnoturismo.  Para algunos antropólogos y científicos sociales, presentar de este modo actividades relacionadas con la identidad cultural de las comunidades en Colombia puede resultar ofensivo, pero es en realidad la manera como estos grupos humanos han efectuado sus estrategias de incorporación, inclusión y apropiación de los factores externos a sus culturas desde los albores del tiempo.

 

Resulta necesario, por tanto, identificar los contextos socioculturales en los cuales se admite la marihuana y otras sustancias que hoy en día se consumen masivamente en los escenarios de lo privado, convirtiéndose en un importante asunto de política a tratar, en especial en el contexto que ocupa el país en el escenario geoestratégico global.  Esta relación de la problemática de las sustancias psicoactivas en Colombia con un entorno mundializado conduce a la necesidad de plantear este tipo de propuestas en el marco de los foros supranacionales.

 

La legalización de la marihuana y otras plantas como proyecto nacional, hemisférico y global es, por lo tanto, una responsabilidad que Estados como México, Colombia y Bolivia han reclamado asumir por parte de los diversos actores del debate público internacional.  No obstante, es importante señalar las limitaciones que el Estado debe plantear en relación con este proyecto.  Por ejemplo, en lo que respecta a la edad mínima para la permisividad de este tipo de comportamientos entre los ciudadanos.  Como ocurre con el alcohol o el tabaco, el Estado no puede comprometerse a aceptar el consumo a partir de un rango de edad distinto al que oscila entre los 18 y los 21 años, atendiendo a los principios de preservar la salud de los niños, niñas y adolescentes, debido a cuestiones relacionadas con el desarrollo cerebral y orgánico, así como con las fases de estructuración de la personalidad a partir de las cuales se considera que la persona toma “decisiones responsables e informadas”.  En este sentido, podemos comprender que el consumo de marihuana, cocaína y otras sustancias es, en efecto, un problema con implicaciones para la salud pública, pero su tratamiento por parte del Estado debe orientarse hacia un consumo no prohibitivo, sino pedagógico y constructivo, fundado en la psicoeducación.  Si alguien cuestiona el gasto público que se debe implementar para la puesta en marcha de tales iniciativas, bastará con recordar que, en tiempos del neoliberalismo y el capitalismo global, el mayor porcentaje de deuda lo constituye la inversión en la industria bélica, con lo que el Estado bien podría asignar un monto significativo destinado a la estrategia de guerra contra el narcotráfico hacia el establecimiento de programas integrales relacionados con actividades de prevención, control y rehabilitación.

 

De cualquier manera, es necesario hablar con claridad sobre los efectos que producen cualquiera de estas drogas sobre la salud de las personas, más allá de la cuestión de las adicciones:  es claro que todo hábito, vicio o exceso conlleva algún tipo de consecuencias para el organismo.  El consumo cotidiano de marihuana puede afectar la capacidad pulmonar y ciertas competencias laborales, mientras todas las sustancias alucinógenas producen efectos, en ocasiones devastadores, sobre la salud humana.  Por ello, aunque es posible liberalizar el comercio y el consumo de drogas en entornos regulados, es necesario advertir, como ocurre con el alcohol y el tabaco, que su consumo puede ser perjudicial para la salud.  Asimismo, es necesario implementar restricciones a su consumo en los espacios públicos y las zonas sociales de los diversos territorios en el entorno global, con el fin de brindar protección a las personas no relacionadas con esta actividad (niños, familias, etc.).  Por último, es necesario recomendar a las personas la realización de una evaluación psicológica para comprobar los efectos que tiene el consumo de sustancias sobre su constitución cerebral y emocional, y la compatibilidad con sus actividades personales y profesionales.

 

Por ello, el modelo de negocio de los coffee shops o pubs de marihuana, así como la experiencia turística de relación con las comunidades indígenas y sus prácticas rituales, los lugares con espacios abiertos exclusivos para el consumo de LSD o éxtasis, y su venta y comercialización en espacios regulados y con estándares de calidad, mejoraría el nivel de vida de los consumidores y favorecería el encuentro, contacto y reconocimiento entre las culturas.

 

En este sentido, el mayor problema al que se enfrenta Colombia en relación con el asunto de los estupefacientes es que su consumo se ha restringido a nivel mundial, dando lugar a la aparición de una economía informal, paralela y subterránea.  La estigmatización de la actividad durante un largo período hace necesario alentar el tránsito del “tráfico” al “comercio”, es decir, la admisión regulada del tráfico de drogas como parte de la economía formal, lo cual conduce a avanzar en el sentido de proponer iniciativas legislativas para la suscripción de tratados internacionales en relación con esta actividad económica y cultural de connotaciones globales.

 

La guerra contra las drogas ha traído para Colombia y otros países a nivel mundial una situación de conflicto perpetua, localizada y subsumida en los reductos íntimos del territorio nacional, enfrentados a una globalización que cada vez cierra más las compuertas a una clausura de este tema en la arena política mundial, debido a la creciente inserción de las sustancias psicoactivas en el proceso cultural que está conduciendo, hoy en día, a la conformación de un sujeto y una ciudadanía mundiales, y acompaña el universo exuberante de las industrias culturales en el siglo XXI.  Esto da lugar a la necesidad de generar una inversión significativa en la adopción de políticas públicas en este sentido, que conduzcan a un compromiso informado de los ciudadanos en torno a un consumo responsable.

 

Las implicaciones de la legalización de la marihuana en los territorios urbanos (reales o imaginarios), así como en los demás lugares del mundo, dan lugar a la necesidad de pensar en proyectos de desarrollo coherentes con la configuración compleja de los territorios desde la perspectiva del sistema mundial.  La interacción e integración de dinámicas producidas por la pluralidad de actores que componen la sociedad global hacen necesaria la configuración compleja y multidimensional de las políticas públicas proyectadas hacia la realidad de los territorios.

 

La inscripción de este proyecto en el marco de la encrucijada geopolítica global implica la adopción y el estímulo de acciones orientadas hacia la diversidad sociocultural y territorial, así como la búsqueda de alternativas de existencia política y social en el actual contexto de intensificación de las relaciones humanas y los factores existentes en el ecosistema mundial, como parte de la agenda que acompañará a la humanidad en los años por venir.

 

CRONICAS DEL CONFLICTO GLOBAL

13.10.2013 08:55

 

SIRIA:  UNA REEDICIÓN DE LA HISTORIA

Carlos Carbonell *

 

Doce años después del 11-S, y casi veinticuatro después de la caída del Muro de Berlín, Rusia y Estados Unidos reproducen una reconfiguración de la encrucijada geoestratégica global vivida por el mundo durante la crisis de los misiles en Cuba.  Ha transcurrido medio siglo desde que la situación de conflicto generada por el predominio del ámbito de influencia occidental sobre las demás formaciones socioculturales y ecosistémicas existentes en el planeta dio lugar a una radicalización de las posiciones entre los polos hegemónicos surgidos a partir de la segunda posguerra y el inicio de la Guerra Fría.

 

Aunque la situación actual no ha generado tanta alarma como lo ocurrido en Bahía Cochinos y Nueva York, nos encontramos frente a la situación de mayor conflicto potencial vivida a todo lo largo de la historia de la humanidad.  Detrás del juego de fuerzas diplomático protagonizado por Estados Unidos, Francia, Rusia, Gran Bretaña y las Naciones Unidas, los misiles atómicos de Israel e Irán están listos para un eventual ataque, y varios poderosos países de Asia, reunidos en la Conferencia de Bishkek, hacen bloque con Rusia frente a las pretensiones de la OTAN.

 

No se trata, por tanto, de cualquier división o dislocación del escenario geohistórico global; por el contrario, se ha convertido en la fractura sistémica más importante desde la proyección de las categorías civilizacionales sobre el territorio mundial y la agenda de la política internacional.  El inicio de la globalización plena, orientada por los principios de la modernidad, constituye un momento histórico llamado a impulsar la construcción de una sociedad mundial, noción en donde se propone la superación de las limitaciones observadas en las menciones a la “comunidad internacional” y la “ciudadanía global”.

 

La resolución de esta encrucijada constituye el avance hacia un momento fundamental de las acciones políticas y las dinámicas socioculturales, en un contexto en el que se preanuncia el fin de la historia bajo las premisas ideológicas de las democracias liberales.  La consolidación de este discurso en el orden global dista, sin embargo, de su efecto sobre buena parte de la superficie del planeta, debido, fundamentalmente, a la pretensión hegemónica del bloque occidental de plantear su propia idea de diversidad y sociedad.

 

Esta situación ha dado lugar a un desfase entre la condición posmoderna de profunda infiltración de la sociedad de la información como herramienta de despliegue del liberalismo, la democracia y el capitalismo, frente a la eficacia de esta estrategia en la transformación de las realidades históricas vividas en las diversas latitudes de la geografía planetaria.  El mundo imaginario y exuberante creado por la parafernalia de imágenes y mensajes que circulan por las redes comunicacionales contrasta con el anhelo experimentado por un número incontable de grupos culturales y comunidades dispers@s en todos los rincones del mundo, de proponer soluciones alternativas a las consecuencias e implicaciones de la implementación del proyecto moderno como faro orientador del sistema mundo y el ordenamiento global, en un contexto pluricéntrico y multipolar aún vigente en el marco de la contemporaneidad, la cual decreta la interconexión de los factores integrantes de ese sistema en un libre flujo de las variables económicas, humanas y socioculturales, bajo la conciencia adquirida por toda la humanidad de habitar en una esfera hecha de mar, tierra, atmósfera y casi nueve mil millones de habitantes, con todas sus oportunidades y limitaciones.

 

Los efectos de la caja de pandora abierta por Julián Assange en los países árabes desataron grandes fuerzas reprimidas durante varias décadas, que se tradujeron en sucesivas revoluciones con un resultado paradójico:  el “salto hacia adelante” en las transiciones democráticas arrojó como resultado una continuidad en el poder de los actores políticos que Occidente pretendía derrocar.  Primero fue el asesinato de los líderes opositores al régimen islámico en Túnez, luego el retorno de la dictadura militar en Egipto, y ahora, el régimen en Siria está ganando un pulso directo con Estados Unidos, pues la balanza en el conflicto interno está a favor de Asad, y Estados Unidos no encuentra en la intervención militar un argumento contundente que le permita mantener el statu quo en una región con un frágil pero crucial equilibrio.  Aunque Libia se ofrece a los espectadores del conflicto mundial como una victoria de la OTAN, Moamar Khadafi era, desde hace algún tiempo, aliado de las potencias occidentales.  La situación en Irak no ha significado de ninguna manera una victoria norteamericana, en vista del recrudecimiento del conflicto interno y la amenaza latente para la inestabilidad regional generada por una intervención unilateral y arbitraria justificada, no obstante, por un atentado contra la soberanía de Estados Unidos, a diferencia de lo ocurrido en Siria.  Este es el motivo fundamental por el cual los países de la OTAN no han respondido de manera concluyente y unívoca a este llamado a propiciar de manera abierta e irrestricta una escalada del conflicto, temiendo que el contrapeso del bloque de países liderados por Rusia y China encuentre un pretexto para tomar distancia de las vías diplomáticas y apoyar acciones de incremento en la capacidad militar de sus aliados, entre ellas el fortalecimiento del programa nuclear iraní.

 

Siria es considerado el punto culminante en este complejo rompecabezas geoestratégico:  con fronteras hacia casi todos los principales países implicados (Israel, Líbano, Turquía, Jordania e Irak), el país está situado en el corazón de esta región, y su conflicto interno representa el punto culminante de la paradoja central que ha debido afrontar la implementación del sistema mundo moderno durante la era postcolonial:  la defensa de los derechos universales del hombre frente al derecho a la autodeterminación de los pueblos.  Esta situación se había resuelto, no sin ciertos sobresaltos, en otras latitudes y momentos de la historia reciente.  Pero lo que la humanidad presencia en Siria hoy es un capítulo inédito de esta confrontación ideológica inherente al funcionamiento del sistema internacional de Estados, debido a las rígidas fronteras trazadas por los bloques de alianzas que confluyen en este conflicto y el riesgo inminente de un conflicto a escala global, lo cual ha dado como resultado la profundización de la guerra civil y una presión cada vez más difícil de soslayar sobre el entorno regional.

 

De cualquier manera, no se puede decir que las cosas en el Medio Oriente no hayan cambiado luego de los sucesos desencadenados por la primavera árabe.  La ola revolucionaria suscitada por la intromisión occidental en los asuntos internos de los países islámicos a través de las ondas del espectro electromagnético que no respetan las fronteras del antiguo régimen, comienza a producir transformaciones cuyos resultados generan otro desfase en la coyuntura política internacional:  el presentado por las demandas apremiantes de dar resolución a un conflicto de alto riesgo potencial en el corto plazo, frente a la larga marcha de los procesos sociales y políticos que se están produciendo en un intervalo temporal cansino, dilatado e incierto.

 

Las conferencias de paz sobre armas químicas en Ginebra no ofrecerán la resolución esperada a esta problemática, pero al menos contribuirán a atenuar el riesgo de una situación de catástrofe inminente.  Por lo pronto, los acontecimientos en la esfera interna de los países de la región se siguen presentando, y aunque los réditos para las aspiraciones del ideario occidental siguen siendo exiguos, revelándose en ocasiones hasta contraproducentes, una gestión apropiada de la diplomacia internacional se perfila como la herramienta privilegiada para sentar los cimientos de una cultura política que conduzca a transformaciones democráticas e induzca a un cambio en los modelos de sociedad existentes en la región, así como una toma de conciencia sobre los modos de convivencia que se deberían instaurar en la sociedad global en los años por venir, producto del cruce, la confrontación, la confluencia y la coexistencia de diversos referentes socioculturales, incluidos los propuestos por las contradictorias premisas de la modernidad.  Por ahora, el efecto más significativo de la distensión pactada por los países implicados apunta a la búsqueda de una solución del conflicto geoestratégico global en el plano de una disputa interna, pero la fuerte presión que ejercen los efectos de la incertidumbre en torno a la finalización del conflicto sobre los demás Estados de la región llevará a la profundización de los efectos de la guerra en Siria y a la polarización política interna en aquellos territorios nacionales donde las diferencias ideológicas entre los diferentes ámbitos de influencia civilizacional hayan sido trasladadas a la esfera del debate público.

 

REFLEXIONES ETNOGRAFICAS SOBRE EL PARO AGRARIO EN COLOMBIA

15.09.2013 00:00

1.  EFECTOS GEOESTRATÉGICOS Y SOCIOCULTURALES DEL PARO AGRARIO

 

Por:  Carlos Carbonell

 

Desde los recintos de lo cotidiano, he venido siguiendo las incidencias del paro nacional agrario.  Como suele ocurrir en un mundo colmado de fuentes de información, el ciudadano deseoso de conocer los pormenores de los sucesos que lo afectan en su devenir termina rodeado de un manto de dudas sobre las imágenes y mensajes que los medios de comunicación les proporcionan sobre los acontecimientos.  La tendenciosidad política develada por las declaraciones de los dirigentes y demás protagonistas de los hechos recientes, han terminado por conducirnos a una posición por entero indefensa y desvalida en relación con las situaciones que sobrevienen en nuestro país.

 

Es difícil, como una persona del común que habita en el apartamento de una casa colonial del Centro Histórico de Bogotá y cuya filiación política oscila entre los planteamientos de Progresistas, la Marcha Patriótica y un cierto sector de los Verdes, acceder a información privilegiada sobre los hechos que ocurren en la distancia.  Es por eso que permanezco atento a los síntomas que podemos registrar en las calles y las plazas, como un barómetro de la sensibilidad generada por determinadas situaciones y hechos del mundo entre los habitantes de este territorio que –nos lo han repetido desde muy pequeños- tiene por nombre Colombia.

 

En la Plaza de Bolívar, algunos manifestantes se reunieron el domingo 25 de Agosto para cantar música de la tierra y gritar consignas en favor de los campesinos que han sido afectados con las disposiciones derivadas del TLC.  Una pequeña cartulina adosada al capitel de la estatua del Libertador, engalanado con poncho y una bandera multicolor por los participantes, avizoraba la expresión de un tímido descontento:  “RCN, Caracol, CM&, exigimos información veraz sobre los acontecimientos del paro agrario”.  Un paro lánguido, reflejo de años de sistemática disuasión y del desencantamiento informado de los ciudadanos, pasivos por el mismo escepticismo generado luego de años de establecimiento de una cultura de la represión y la estigmatización de la movilización social, ante la desesperanza generada a raíz de las promesas de un nuevo país, por la expectativa del cambio constitucional y las propuestas de los partidos políticos en torno a temas como la lucha contra la corrupción y otras necesarias y sentidas transformaciones sociales. 

 

Los acontecimientos, por desarrollarse allende las fronteras urbanas y pese a su trascendencia, han tenido escaso impacto en la vida política nacional.  Muy pocos campesinos asistieron a la congregación de unos días atrás convocada en el centro de poder del país, y aquel domingo había más personas sentadas en el altozano de la Catedral escuchando a mimos y cuenteros, más niños jugando a los espadachines con globos, arrojando pompas de jabón y tomándose fotografías con las alpacas, que manifestantes ataviados con ropas de algodón, mantas indígenas y atuendos campesinos, pese a su clara condición de habitantes de la gran metrópoli solidarios con la causa de los trabajadores agrícolas.

 

El paro agrario se produce en momentos en que avanzan los diálogos de paz en La Habana.  Es posible que ello haya influido en un apoyo más decidido e irrestricto de movimientos políticos como el de Marcha Patriótica, recordando la ingente movilización que propició este grupo hace poco más de un año, con campesinos, indígenas, afrodescendientes y personas provenientes de los barrios y las comunas más pobres de diversas regiones del país.  Hoy, cuando apremia la crisis del agro en Colombia, estos movimientos políticos, cargados con las mejores intenciones, brillan por su ausencia en la palestra pública.

 

Pero más allá del pesimismo que invade los días en los cuales vemos a Colombia desarticular los fundamentos más profundos de su identidad para adoptar una nueva forma, es preciso tomar en cuenta algunas consideraciones relacionadas con las connotaciones del paro agrario y sus vínculos con procesos históricos precedentes.  La era de Álvaro Uribe preparó el terreno para los TLC programados con Estados Unidos y la Unión Europea, dando cumplimiento a la primera fase de esta compleja reconversión territorial que ha implicado para Colombia su inserción a la globalización neoliberal, estableciendo un control sobre las regiones alejadas del país a través de las Fuerzas Armadas, con el apoyo de grupos al margen de la ley que garantizaron la neutralización de la protesta social y la disidencia, así como la concentración de importantes áreas del territorio en manos de grandes terratenientes pertenecientes, por lo general, a las antiguas dinastías familiares regionales, o a las mafias del narcotráfico, las cuales han tenido una notable incidencia en la tendencia macrocefálica de la propiedad en el país, necesaria para competir en las actuales condiciones del contexto globalizado.  El gobierno Santos le dio continuidad a estas políticas, avanzando en la consolidación de la soberanía sobre la región andina, y estableciendo las condiciones del control social en un momento en que los TLC comienzan a entrar en su fase de aplicación.  Una soberanía contradictoria y paradójica, pues se ejerce a espaldas de la población y en función de los intereses de empresas y países extranjeros.  Es preciso comprender, no obstante, que esta ha sido la característica de la pervivencia de las naciones latinoamericanas desde su independencia, y aquella “segunda independencia”, anhelada y anunciada a los cuatro vientos por las organizaciones de izquierda e, incluso en algunas oportunidades, por los mismos representantes del actual gobierno, ya nunca verá la luz sino a costa de los despojos de nuestros más insignes referentes históricos y socioculturales.

 

Ante la inevitabilidad de las condiciones impuestas por las potencias extranjeras y las mismas circunstancias de funcionamiento de la economía internacional, resulta importante comprender cuáles son las consecuencias de este paro en términos de la reconversión territorial antes citada, y sus efectos sobre las dinámicas socioculturales de las poblaciones habitantes en la región andina, caracterizadas en estas regiones por la proliferación del minifundio, innumerables pequeñas unidades productivas agrarias en las cuales se fundaba la vida de estas comunidades, así como sus efectos sobre el paisaje y los usos del suelo.

 

Los epicentros del paro reciente tienen como escenario las reservas agrícolas y alimentarias más importantes del país:  Cauca y Nariño, al suroccidente, Antioquia y el Eje Cafetero, al noroccidente, y el altiplano cundiboyacense, en el centro del territorio.  Algo nunca antes visto de manera simultánea, máxime cuando se trata de bastiones campesinos e indígenas de tradición inmemorial.  La estrategia del gobierno ha sido la desarticulación de estos movimientos a través, no de la violencia política directa, como ocurrió durante el gobierno Uribe, sino del sometimiento económico por la coacción vía precios de los insumos y el incremento de la competencia externa.  Lo ocurrido en el Catatumbo, sumado a la situación existente en la frontera con Ecuador, nos permite asociar la dinámica de las presentes movilizaciones sociales y su subsecuente normalización por la fuerza pública, con la necesidad, por parte del gobierno, de garantizar el control geoestratégico de la Cordillera de los Andes colombiana, como preámbulo a procesos de integración de mayor amplitud, que involucran objetivos históricos de larga data a escala continental, relacionados con la integración hemisférica regional, en un contexto en el que el ALCA se confronta al ALBA por el control de los territorios y los mercados latinoamericanos.

 

Es por todo lo anterior que el contexto geoestratégico y soberano de Colombia resulta ser de extrema complejidad.  La ciudadanía no alcanza muchas veces a comprender estas implicaciones, y tiende a la salvaguardia de sus intereses, a la defensa de sus ideas o de sus simples creencias, a la nostalgia de la forma como han vivido y a lo que esperan para sus descendientes.  Pero lo cierto es que las políticas establecidas desde los centros mundiales de poder en aras de la liberalización comercial han sustraído de manera creciente el control de la población sobre la propiedad y los factores productivos, han puesto en jaque la soberanía alimentaria de Colombia y muchas otras naciones en la subregión, y han desatado fuerzas arrasadoras de dimensiones que sobrepasan las formas soportables de la existencia humana, atentando contra la calidad de vida de generaciones que han debido luchar durante décadas –y hasta siglos- por la preservación de las condiciones que, hasta el momento actual, les habían garantizado, aún en condiciones precarias, su sustento y su bienestar.

 

En este orden de ideas, no es posible aventurar con claridad las implicaciones sociales y políticas de tales transformaciones.  Lo que está ocurriendo comporta un cambio sustancial en la configuración de la sociedad campesina e indígena tradicional, aquella que con la fuerza de sus brazos logró mantener la soberanía alimentaria de Colombia durante los siglos XIX y XX.  Pero el desarraigo del terruño, así como la inserción de las comunidades humanas a la era postindustrial, son tendencias características de una modernidad de vieja data, que en nuestro país ingresa en su punto culminante.

 

Ignoramos aún si la presente reconversión arrojará consecuencias funestas o resultados favorables para las futuras generaciones de colombianos.  Pero, a la luz de las experiencias precedentes en materia de reconfiguración territorial y sociocultural, podemos preconizar una serie de efectos esperados:  la llegada de los jóvenes campesinos de estas regiones a la ciudad, impelidos por la necesidad, dará lugar a una nueva corriente de desplazamiento que generará presiones sobre los principales centros urbanos, ya acorralados en sus límites geográficos y político-administrativos, lo cual tenderá a incrementar los precios del suelo y las dinámicas de densificación urbana; la propiedad de la tierra pasará a manos de grandes terratenientes, de compañías transnacionales o de extranjeros con capacidad adquisitiva, respaldados en su accionar (como ha ocurrido en el caso de la minería) por la institucionalidad estatal; la afectación sustancial de las prácticas tradicionales de los campesinos en su relación con el ecosistema, tales como la renuncia a sus cultivos ancestrales y la compra obligada de semillas certificadas provenientes, en su mayoría, de Estados Unidos; y por último, la muy probable tendencia al confinamiento de los trabajadores agrícolas en Zonas de Reserva Campesina, dejando libre el resto del territorio para las transacciones mercantiles de la propiedad.

 

Hacia el futuro, un departamento como Boyacá, cuya Plaza de Bolívar en Tunja resultó colmada de personas durante la noche de aquel domingo, en franca oposición a las políticas del gobierno nacional y mundial, terminará convertido en un destino turístico y un lugar de habitación para extranjeros interesados en residir en el país.  Al igual que ha venido ocurriendo en Villa de Leyva y la región del Alto Ricaurte, los hermosos pueblos del departamento se convertirán en atractivos patrimoniales que harán la delicia de los visitantes; productos como la mermelada de feijoa en Tibasosa, las ruanas de Nobsa o los quesos de Ubaté dejarán de tener un protagonismo en la industria nacional, y se convertirán en reductos artesanales autóctonos de alto costo, al alcance de los extranjeros y las personas con mayor nivel de ingresos.  La identidad terminará convertida en un producto gourmet, mientras la almojábana, el pan de yuca o el tamal que encontraremos en las calles de las grandes ciudades nunca volverán a tener el sabor de antaño.

 

Entretanto, la vida transcurre, entre plácida y angustiante, para los habitantes de países enteros que, como el nuestro, viven inermes a merced de los acontecimientos, haciendo parte de una opinión pública inexistente y maniatada.

 

 

2.  EL RUIDO

 

Por:  Carlos Carbonell 

 

Y salieron los estudiantes.  Armados con cacerolas, en solidaridad con los compañeros de Tunja, alcanzaron a agruparse varios cientos.  Repartidos en grupos heterogéneos por el Altozano, la Carrera Séptima, el espacio de la plaza y la plataforma central de la estatua de Bolívar, alcanzaron a ocupar casi todo el recinto.  La puesta en escena de toda manifestación se repitió, aunque en pequeña escala:  pitos, vuvuzelas, cacerolas batidas con palos y cucharas, consignas y arengas espontáneas expandían las ondas del descontento por todo el contorno.

 

La ruana era el símbolo distintivo de la manifestación en esta ocasión.  En las redes sociales, en especial Facebook, se expandió la convocatoria invitando a la gente a salir con ruana a la Plaza de Bolívar, como señal de apoyo a los campesinos colombianos.  El ropaje emblemático de Boyacá cubría a buena parte de los asistentes.  Recorrí de un lado a otro la escena de la congregación, y pude comprobar que prácticamente todos los que habían acudido a la cita eran jóvenes y estudiantes.  Era muy escasa la representación de otros sectores sociales, y en especial, no había un solo campesino, lo que refleja la disociación profunda y de larga data existente entre la juventud colombiana y los movimientos estudiantiles concentrados en las principales ciudades, los partidos políticos ubicados en los centros de poder, y los campesinos de Colombia que en la actualidad están intentando hacer valer sus reivindicaciones ante el gobierno nacional.  Un puñado de estudiantes enarbolaban banderas de la Marcha Patriótica, pero la ausencia de sus dirigentes ha sido notable en este momento decisivo de apoyo a la causa popular, campesina, indígena y afrodescendiente.

 

Luego de años de ser testigo de incontables movilizaciones sociales, durante las cuales he albergado de manera ingenua la esperanza de alguna suerte de transformación o viraje en las políticas de los gobiernos que de manera ineludible remiten a los mecanismos participativos de una democracia inexistente y a la amenaza de la represión de las vías de hecho, contemplo con reserva la euforia de las reclamaciones reflejada en la actitud entusiasta de la juventud.

 

A la luz de la situación mundial, podemos constatar que de poco o nada han servido movimientos sociales con mucho más impacto y cobertura en otros países de América y el mundo:  en Argentina, más de medio millón de personas salieron a las calles con sus cacerolas, y la respuesta obtenida de la presidenta Cristina Fernández fue la de abandonar el país por una visita de Estado; en España y Grecia, miles de indignados han salido a las calles de manera persistente durante varios meses, sin obtener cambio alguno por parte de los gobiernos europeos en relación con las reformas estructurales que atentan contra el nivel de vida de sus ciudadanos; algo similar sucedió en Turquía, donde el nivel de la represión alcanzó tales dimensiones que la única manera legal de manifestarse era permaneciendo inmóvil y silente en los espacios públicos donde se llevaban a cabo las protestas; y en Estados Unidos, la policía actuó con determinación y energía para sofocar con rapidez y eficacia la movilización social de los indignados en las principales ciudades, previniendo una réplica de estas reivindicaciones en la esfera pública global.  

 

Los mensajes de los carteles incrementaban la agitación interior:  “Boyacá resiste”, “No más TLC”, “No a la ley 970”, entre muchos otros que se confundían con las pancartas, los cantos y el sonido de las cacerolas.  La estatua de Bolívar, ahora disfrazado con sombrero de carranguero y un poncho nuevo, era objeto de nuevos asedios por parte de dos jóvenes y un par de chicas con máscaras de lucha libre que habían escalado hasta la cima del pedestal del Libertador.  En un momento dado, la multitud comenzó a tararear el himno nacional, como muestra de afecto e identidad por la patria.  Sin embargo, esa identidad sólo nos ha alcanzado hasta la primera estrofa.  Las diez restantes suelen extraviarse en las catacumbas del olvido.  Trataba de recordar la quinta estrofa, por ser particularmente significativa en este momento histórico, hasta que una señora pasó con una pancarta en la cual llevaba escritas las líneas de estos versos de Núñez:

 

De Boyacá en los campos

el genio de la gloria

con cada espiga un héroe

invicto coronó.

 

Soldados sin coraza

ganaron la victoria

su varonil aliento

de escudo les sirvió

 

En esta ocasión el ESMAD se portó bien.  Estuvieron muy tranquilos, alineados frente al Congreso, imperturbables.  Alcancé a escuchar arengas realmente agresivas contra ellos, fuertes consignas recordándoles los muertos en sus propias narices.  Ellos no ceden a provocaciones.  Se limitan a seguir órdenes.  Han sido entrenados para eso.  Al final veía sus rostros, parcialmente ocultos por sus cascos, firmes pese a haber estado de pie toda la noche, con sus pesados uniformes negros y cargando su munición y sus escudos.  A la vez siniestros y humanos, no podía dejar de pensar en la suerte de ellos y de sus familias.

 

Permanecí hasta el final de la jornada, que se disolvió hacia las diez de la noche.  El apremio por el cierre del Transmilenio, las dificultades del transporte y el ajetreo propio de los días de semana fueron dispersando, de manera natural, a los manifestantes.  Al final, solo quedaron unos cuantos jóvenes ensañados con las vallas dispuestas para separar a la Plaza del Capitolio, las cuales terminaron horadadas y con la pintura pelada por los impactos de los artefactos que hacían las veces de baquetas de tambor.  En la esquina noroccidental, junto a las astas de banderas, un grupo reducido de campesinos del Catatumbo dormitan en carpas desde hace varios días, reclamando el derecho a la salud que les ha sido negado por algunas EPS y ARP del país.  Allí han permanecido, a la espera de una respuesta del gobierno nacional, que nunca llega.  

 

Las manifestaciones han pasado de ser un acto con incidencia política a una expresión cultural situada en un espacio y un tiempo determinados.  Por ello nos preguntamos:  ¿La historia dará cuenta de estas situaciones de excepción?  ¿Se perderá el gesto contestatario en la penumbra de los tiempos?  ¿Podemos esperar transformaciones concretas de estas manifestaciones en la historia política del país?  ¿Las reivindicaciones de las luchas sociales alcanzarán, algún día, un lugar y una expresión en el orden jurídico, territorial y constitucional de la nación?  ¿Qué podemos esperar de las FARC en la arena política, si los diálogos de paz no reflejan resultados concretos en torno a las reclamaciones surgidas de este paro agrario?  ¿Estas negociaciones seguirán surtiendo su curso a espaldas del país real, o habrá pronunciamientos en torno a los sucesos recientes que le den un giro al proceso?  El presidente Santos fue a Tunja para hablar con los campesinos, pero si llegase a haber una concertación, la misma no puede estar en discordancia con los resultados de las conversaciones en La Habana. 

 

 

3.  LA FUERZA DEL CARIÑO

Por:  Carlos Carbonell

 

Los acontecimientos siguen produciéndose.  Más allá de las afirmaciones de un narrador incauto, el día de ayer la gente salió a las calles de Facatativá a enfrentarse a piedra con la Fuerza Pública y bloquearon la vía Bogotá-Medellín por la detención de catorce personas durante las refriegas de días anteriores.  La espada de Damocles de las leyes antiterrorismo puede poco ante la arrasadora evidencia de la manifestación concreta que comienzan a cobrar los efectos de los Tratados de Libre Comercio con las grandes potencias del mundo sobre el territorio nacional.

 

Una nueva manifestación, esta vez citada frente al Carulla de la 85 con 15, cruzó de un extremo a otro la capital, engalanada con los consabidos símbolos de la ruana de lana y la cacerola de los huevos pericos, para continuar por la Carrera Séptima hacia el sur y confluir en la Plaza de Bolívar.  Es el ejercicio reiterado de la democracia en una ciudad que, contra la evidencia de los resultados electorales en el resto del país, se pierde en la hidalguía del discurso y la naturalización cansina de la práctica de la protesta normalizada propiciada por una mayoritaria oposición de izquierda que, desde Gaitán, ha terminado por extrapolar la guerra hacia los valles, las selvas y las montañas de Colombia.

 

Consciente de una situación en la que el pueblo, atendiendo a las urnas de un referendo espontáneo, ha manifestado su posición sin mediaciones frente a las voluntades hegemónicas, el presidente Juan Manuel Santos ordenó hace unos días el regreso de los negociadores en La Habana, para evitar la afectación de los diálogos por la situación generada por el paro y dar fin a la cachaca mascarada de un gobierno que logró mantenerse indemne hasta bien avanzado su período constitucional.  El otro referendo, el propuesto por el presidente, resulta ser, en estas circunstancias, un velo con el cual se intenta cubrir las partes más innobles de una transición histórica que nunca, en los veinte años transcurridos desde la instauración de una constitución proneoliberal, había tocado las puertas de la legitimación ciudadana. 

 

La muy afianzada civilización democrática y las avanzadas tecnologías electoreras del tamal –ahora envuelto en hojas de palma africana- y la gallina –que algún día fue criolla- abrieron el camino al gobierno de la Unidad Nacional.  Las dudas que se ciernen en torno a la eficacia de los mecanismos participativos consagrados en la Constitución para garantizar el respaldo a los derechos de los ciudadanos permiten pensar que si el referendo organizado por la Registraduría no refleja los hechos expresados por la voluntad del pueblo en las más recientes manifestaciones dejará atisbar una flagrante distorsión del actual estado de cosas.

 

En un momento en que los partidos políticos están más preocupados por encontrar estrategias que les permitan superar el umbral de la supervivencia con miras a las elecciones presidenciales del próximo año, ninguno de sus principales representantes está dispuesto a involucrarse con las incidencias del paro.  La papa caliente seguirá llevándola el gobierno, y las FARC se abstienen de tener una voz más contundente en los contrapunteos de opinión, impedidos como se encuentran por los avances en las conversaciones.  Timochenko advirtió que, en caso de un acuerdo de paz y el reconocimiento de su actividad política en el marco del debate público nacional, las FARC terminarán limitadas en su pleno desempeño debido a las imposiciones de las condiciones de potencias extranjeras.

 

En este contexto desolador, los ciudadanos se encuentran abandonados a su suerte.  Los invade la nostalgia de un país que se resisten a perder, por albergar en sí mismos los dones que el terruño ha sido pródigo en ofrecerles.  Ante la inminente retirada de las talanqueras para permitir el ingreso avasallante de la inversión extranjera y el poder irrefrenable de los Estados corporativos, sólo les queda la fuerza del cariño.

 

Reflexiones etnográficas

30.06.2013 15:20

"El mundo no tiene fin"

 

"Los etnógrafos contemporáneos pueden ser considerados una suerte de vagabundos cosmopolitas, que deambulan en los lugares diversos de la geografía planetaria recorriendo lugares y curioseando entre las sendas dejadas por los artificios socioculturales de un escenario global que, en medio de sus esplendores y deslumbramientos, nos confirma que el conocimiento del mundo en nuestros días incita a una distracción atenta y transformadora".  

 

"Las mejores imágenes son aquellas que nunca logran ser captadas por la lente de una cámara; aquellas que, por algún azar fortuito, escapan a nuestra mirada sagaz, aunque llegan a impresionarnos de manera tal que quedan por siempre en nuestra memoria, imágenes que pasan ante nuestros ojos sólo para conmovernos, pero sin dejar huella.

 

"Es posible sacar una conclusión antropológica del proceso de civilización occidental y de la expansión del hombre blanco por la superficie terrestre, y es que todos los pueblos del mundo están de acuerdo en que hubiera sido mejor que nadie hubiera llegado".

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